El líder del PRI en Campeche lo califica de vergüenza nacional y acusa a la 4T de protegerlo mientras se deslinda públicamente

San Francisco de Campeche, Cam., 26 de agosto. — El presidente estatal del PRI, Ricardo Medina Farfán, lanzó una exigencia sin rodeos: Rubén Rocha Moya, exgobernador de Sinaloa, debe enfrentar a la justicia y responder por las graves acusaciones que pesan en su contra. Lo señaló de mantener presuntos vínculos con el crimen organizado y calificó lo ocurrido recientemente como «una vergüenza para todo el país».
«Si realmente no hay nada en su contra, ¿por qué todos se marcan distancia de un sujeto tan turbio?», cuestionó tajantemente el dirigente priista.
Medina Farfán afirmó que Rocha Moya llegó al poder en Sinaloa con el respaldo de grupos delictivos y que durante su campaña se registraron intimidaciones, secuestros y agresiones para amedrentar a opositores y frenar la participación ciudadana. Lo vinculó además con decisiones sobre el sistema de agua potable en el estado, con el asesinato del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa y con el capo Ismael «El Mayo» Zambada.
La doble cara de Morena
El dirigente criticó la postura contradictoria de Morena y del Gobierno federal: mientras figuras del partido lo respaldaron y se opusieron a su extradición, ahora se deslindan públicamente. Para Medina Farfán, esto solo confirma que hay algo que ocultar. Exigió que las investigaciones avancen sin obstáculos y que, si existen elementos, Rocha Moya sea procesado y encarcelado conforme a la ley.
Alerta sobre financiamiento político
La denuncia va más allá: advirtió que una eventual extradición de Rocha Moya a Estados Unidos podría sacar a la luz información explosiva sobre presuntos vínculos entre el crimen organizado y el financiamiento de campañas políticas en México.



