
En días pasados se suscitó un hecho que llamó la atención de la opinión pública. Unos perros callejeros se metieron a la sección del zoológico del Parque del Centenario y mataron a unos venados cola blanca y a un borrego de Berberia. El suceso pareció no tener trascendencia, pero en realidad es muy grave. ¿Por qué lo es? Porque nos da noticia de una falta de seguridad que puede poner en riesgo a la ciudadanía toda. Este hecho en sí mismo no tiene una importancia mayúscula, pero tiene posibles consecuencias de la mayor gravedad. El hecho nos lleva a percibir otro problema, este si de la mayor trascendencia. ¡Falta de vigilancia!
La falta de vigilancia en las instalaciones públicas es un problema grave. Significa falta absoluta de garantía de seguridad. La falta de vigilancia puede traer consecuencias que van desde lo leve, hasta hechos de suma gravedad. Nadie concibe una sucursal bancaria sin vigilancia, pero un parque público, y además muy grande, si se queda todas las noches sin vigilancia, y me refiero al parque más antiguo y tradicional de la ciudad, el Parque del Centenario. Esto es muy grave porque el parque alberga un zoológico de un tamaño muy respetable; y un zoológico implica la posesión de animales pequeños y grandes, de animales inofensivos, y otros peligrosos. Una instalación como esta implica riesgos incalculables, y hasta un peligro latente para la ciudadanía toda.
La alcaldesa ya salió a declarar que ya se capturó, y seguramente se sacrificó, a los perros callejeros. Y ¿Cómo sabemos que esos perros fueron los que cometieron el ataque? En nuestra ciudad hay una gran cantidad de perros callejeros, y que yo sepa, no se cuenta con manera de identificarlos. Nuestros amigos peluditos no cuentan con cédula de identidad alguna. Además, aunque esos fueran los perros atacantes, eso no resuelve el problema ni por casualidad. Otros hechos graves pueden ocurrir en este parque sin vigilancia.
En una ocasión, en el Centenario escapó un simio de regular tamaño; la fuga del homínido puso en jaque a la Secretaría de Seguridad Pública para su recaptura. Afortunadamente el hecho terminó felizmente con el regreso del mono a su hogar forzado. Pero, ¿Qué sucedería si se escapa una pantera, un puma o un león? Esto, es una posibilidad real.
Hace ya algunos años, otro hecho causado por la falta de vigilancia nos privó, hasta la fecha, de nuestro principal recinto cultural, el Teatro Peón Conteras. Un corto circuito en la consola de sonido hizo llamas, estás se contagiaron a las sillas del palco, y de ahí se fue extendiendo sin control. Si el teatro hubiera contado con personal de vigilancia, con un par de extinguidores el problema se hubiera solucionado sin llegar a daños mayores; pero el entonces gobernador, Mauricio Vila había recortado el presupuesto al teatro, así que no había personal de vigilancia, y el fuego se extendió sin control. Fue hasta que una negra fumarola de humo empezó a salir por las ventanas, que el propietario del Café Peón Contreras se percató del incendio y llamó a los bomberos; si no, el inmueble todo se hubiera consumido sin remedio alguno. Un daño patrimonial de tono mayor a la imagen de la ciudad.
Además, nuestro querido y popular Parque del Centenario ha sido nota de primera plana en fecha reciente; con motivo del descarrilamiento del trenecito, una de las atracciones más importantes del lugar. Pero esto es otro cantar, lo sucedido con el trenecito nos da noticia de algo también grave; cómo también sucedió en el caso del Peón Contreras, esto es falta de mantenimiento. Afortunadamente el accidente no tuvo mayores consecuencias, un par de lesionados menores, y un susto grande para los usuarios de ese momento, y ahí quedó el suceso. Lo que si guarda relación con el otro caso, es la responsabilidad del mantenimiento y la vigilancia, ambas cosas apuntan a un mismo responsable, el director de parques y jardines del Ayuntamiento de Mérida. A este personaje, que por cierto ni sé quien desempeña ese cargo, debe la alcaldesa fincar responsabilidades en los sucesos.
Todos estos problemas citadinos tienen una solución sencilla: Un buen servicio de vigilancia y nos ahorraremos muchos problemas.



