
A diferencia de Ulises, la Columna Viernes Cultural sucumbió al canto de las sirenas y acudió al mítin de la “cuarta” en el Centro de Convenciones Siglo XXI, el pasado sábado 12.
Estaba más chula que la otra, disfrazada de vestido guinda con estampados artesanales (como los del “acordeón”), con un botón tricolor (por el mes de la Patria), una mascada lila (por aquello del INE), y zapatillas azules (por lo que se pudiera ofrecer).
– “¡Arredovaya! -exclama El Transcriptor-, esto ya parece una crónica de sociales del diario meridano, católico y monárquico”.
La querida de los viernes aguantó, estoicamente, el largo discurso patrio, y esperó, esperó y esperó la expresión presidencial de apoyo al Plan Bienestar Metropolitano, deseaba un mensaje fuerte y decidido.
No llegó.
Casi al final, escuchó:
– “Vamos a apoyar en el proyecto de agua aquí, para Mérida, para que mejoren las condiciones”.
Nada más.
Entonces, se dolió de la pobreza del lenguaje.



