
El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, mantuvo una conversación telefónica con el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, el jueves, pocos días antes de una reunión prevista entre los líderes de ambos países, informaron los medios estatales chinos.
Se espera que el presidente Donald Trump reciba a su homólogo chino, Xi Jinping, en la Casa Blanca la próxima semana para tratar una serie de asuntos, entre los que figuran el comercio, la inteligencia artificial y la guerra entre Estados Unidos e Irán. En ese contexto, el encuentro entre ambos mandatarios concentra la atención por la variedad de temas que estarán sobre la mesa.
Según los medios chinos, Wang y Rubio hablaron sobre la situación en Oriente Medio.
Wang Yi y Rubio preparan intercambios de alto nivel
Wang y Rubio hablaron de un escenario marcado por la situación en Oriente Medio, mientras ambos gobiernos se preparan para los intercambios de alto nivel en los próximos días.
Durante la llamada, el jefe de la diplomacia china dijo a Rubio que su país y Estados Unidos “deben prepararse para la próxima etapa de intercambios de alto nivel en un espíritu de igualdad, respeto y beneficio mutuo”, informó la agencia de noticias Xinhua.
Wang también le dijo a Rubio que las relaciones bilaterales “en general” han avanzado desde hace un tiempo por la “vía de la estabilidad estratégica constructiva”.
China, Irán y los temas de la reunión
China es uno de los principales socios económicos de Irán, al que compra gran parte de su producción de petróleo.
La guardia de honor militar estadunidense ha estado ensayando y el nuevo helipuerto de la Casa Blanca está listo. ¿Pero lograrán Xi Jinping y Donald Trump ir más allá de la pompa?
Las advertencias de un apocalipsis por la inteligencia artificial pesan sobre ambos países, que compiten por la supremacía en esta tecnología.
La guerra contra Irán también proyecta una larga sombra sobre las relaciones bilaterales.
Pero Trump recibirá a Xi al bajar del avión, una rareza para el republicano. Su única desilusión es que su salón de baile de 400 millones de dólares no estará listo, aunque ha dicho que cuando se termine de alzar “superará” al Gran Salón del Pueblo de Pekín, donde Xi lo recibió en mayo.
Con información de Excélsior



