
La pesca de callo de hacha en Baja California Sur representa una actividad económica de alto riesgo para quienes se sumergen en el mar para extraer este molusco, cuyo valor comercial impulsa a los trabajadores a realizar jornadas exigentes bajo el agua.
En las inmediaciones de San Felipe, esta actividad también ha sido documentada como parte de una realidad marcada por la presión económica y los peligros del buceo. Las inmersiones repetidas pueden provocar accidentes por descompresión, una condición que puede ocasionar lesiones graves, discapacidad permanente e incluso la muerte.
Detrás de la actividad pesquera hay trabajadores que arriesgan su salud para obtener ingresos, mientras las consecuencias de los accidentes afectan también a sus familias. La muerte de un buzo no solo representa una pérdida humana, sino que puede dejar a sus dependientes sin una fuente de sustento.
El caso refleja los riesgos que enfrentan quienes trabajan en actividades extractivas en condiciones difíciles, donde la necesidad de obtener mayores ingresos puede llevarlos a exponerse a peligros que ponen en riesgo su vida.
La pesca de callo de hacha muestra así el contraste entre el valor comercial de un producto del mar y el costo humano que puede existir detrás de su extracción.



