
Francia vive este sábado (17.10.2026) una nueva jornada de protestas y manifestaciones con reivindicaciones diversas organizadas por colectivos variados, como los estudiantes y algunos líderes del antiguo movimiento de los ‘chalecos amarillos’ en la que las autoridades temen que derive en acciones violentas. El Ministerio del Interior ha contabilizado «unas 500 acciones» y «más de 90 manifestaciones» en todo el país donde espera varias decenas de miles de personas, sobre todo en París.
Tras semanas de unas protestas estudiantiles que se han venido repitiendo, el país afronta una jornada clave para medir el malestar social en el convulso final de la presidencia de Emmanuel Macron. A seis meses de la elección presidencial para elegir a su sucesor, un llamado titulado «Amarillos y Jóvenes» exhorta a protestar junto al movimiento de los chalecos amarillos, a la generación Z, a campesinos, profesores, activistas climáticos, jubilados, y otros colectivos.
Según el sitio 17octobregiletjaune.net, se prevén cerca de 1.500 acciones. Más allá de marchas en los centros urbanos y de concentraciones en rotondas, símbolos de los chalecos amarillos, se planean bloqueos en estaciones, puentes, peajes, gasolineras… A las 08:00, una veintena de personas bloquearon, por ejemplo, con contenedores de basura y grandes palés los alrededores de un centro comercial en Rennes, en el oeste de Francia. «Hace falta más dinero para las escuelas y los hospitales y menos para el ejército», aseguró Julie, estudiante.
Francia vive este sábado (17.10.2026) una nueva jornada de protestas y manifestaciones con reivindicaciones diversas organizadas por colectivos variados, como los estudiantes y algunos líderes del antiguo movimiento de los ‘chalecos amarillos’ en la que las autoridades temen que derive en acciones violentas. El Ministerio del Interior ha contabilizado «unas 500 acciones» y «más de 90 manifestaciones» en todo el país donde espera varias decenas de miles de personas, sobre todo en París.
Tras semanas de unas protestas estudiantiles que se han venido repitiendo, el país afronta una jornada clave para medir el malestar social en el convulso final de la presidencia de Emmanuel Macron. A seis meses de la elección presidencial para elegir a su sucesor, un llamado titulado «Amarillos y Jóvenes» exhorta a protestar junto al movimiento de los chalecos amarillos, a la generación Z, a campesinos, profesores, activistas climáticos, jubilados, y otros colectivos.
Según el sitio 17octobregiletjaune.net, se prevén cerca de 1.500 acciones. Más allá de marchas en los centros urbanos y de concentraciones en rotondas, símbolos de los chalecos amarillos, se planean bloqueos en estaciones, puentes, peajes, gasolineras… A las 08:00, una veintena de personas bloquearon, por ejemplo, con contenedores de basura y grandes palés los alrededores de un centro comercial en Rennes, en el oeste de Francia. «Hace falta más dinero para las escuelas y los hospitales y menos para el ejército», aseguró Julie, estudiante.
Con información de DW



