
Con una participación discreta de Bo Nix y desastrosa de Sam Darnold en el arranque de la semana 6 este jueves, los Broncos de Denver sobrevivieron al intento de voltereta de los Seahawks de Seattle y en casa, en tiempo extra y con un gol de campo se impusieron 17-14, aprovechando una pérdida de los monarcas de la NFL en el momento menos oportuno que terminó por costarles el encuentro.
Los de la ciudad de la milla de altura tardaron en echar a andar la ofensiva con buen paso, pero en el segundo cuarto los Broncos pudieron cabalgar a dos series anotadoras consecutivas. En la primera lograron recorrer 74 yardas en 16 jugadas, consumiendo una buena parte del reloj desde el primer periodo y finalmente la coronaron con una carrera de cuatro yardas rumbo a las diagonales.
Luego de que Seattle pudiera avanzar solo once yardas, Denver volvió a tener el ovoide y en apoyados en castigos costosos de la defensiva, tocaron la puerta de nuevo y sorprendieron con un centro directo al corredor, RJ Harvey para lograr el segundo touchdown de la noche.
La ofensiva de Seattle estaba apagada y solo había logrado un gol de campo en el primer cuarto de 55 yardas, con lo que el marcador era de 14-3 al medio tiempo. Los Halcones Marinos se salvaron de que la diferencia fuera mayor hacia el final del segundo cuarto por un balón suelto que recuperó Denver, pero todo acabó en tres jugadas fallidas de los Broncos.
El partido se convirtió en un duelo aún más defensivo en la segunda mitad. Seattle tuvo la oportunidad más cercana de anotar en el tercer cuarto con su primer ataque, pero Jason Myers mandó al poste el intento de gol de campo de 47 yardas, luego de que Sam Darnold encontrara en una jugada grande de 42 yardas a Rashid Shaheed hasta territorio rival.
Tras un festival de despejes por parte de los dos equipos, el mariscal de los Seahawks pudo sacudirse las cinco capturas, el castigo y la presión que había recibido metiendo de lleno a su equipo al encuentro, comandando una serie que acabó en ocho puntos con un touchdown y una conversión de dos unidades que Shaheed atrapó milagrosamente y los acercó en el marcador 14-11, con menos de seis minutos en el último cuarto.
Los campeones volvieron a atacar con la remontada en mente; Jaxon Smith-Njigba demostró una vez más su rol vital en el equipo con una atrapada de 32 yardas que los puso en el centro del campo (el receptor acabó con 134 yardas en 12 atrapadas) y cuando se adentraban en territorio rival, el mariscal de los Seahawks fue interceptado por Kris Abrams-Draine.
Una vez más los locales desaprovecharon la entrega de balón, no pudieron conseguir el primero y diez que agotara el cronómetro y Seattle tuvo una última oportunidad con menos de un minuto y un tiempo fuera, suficiente para conseguir un gol de campo de 34 yardas para enviar el juego a tiempo extra.
El momento y la suerte estaban del lado de los de Mike Macdonald que tuvieron la primer posesión de la prórroga y podían anotar y meterle presión a una ofensiva inoperante liderada por Bo Nix, pero en tercera oportunidad, aún en su propio campo, la defensiva volvió a cazar un pase de Darnold y con un par de acarreos que los acercaron un poco más al territorio de gol, finalmente Denver sacó puntos con un gol de campo de 53 yardas de Wil Lutz para definir el encuentro.
Darnold acabó sin pases de anotación, dos intercepciones, cinco capturas y Seattle ahora tiene marca de 3-3 en el año; los Broncos se pusieron 4-2 a pesar de la ineficacia de Nix con apenas 107 yardas en 17 pases completos de 27 intentados.



