Luchadores

Querido diario:
Cuando era niño, en compañía de mis amigos, me encantaba ir al Cine Encanto de mi ciudad para ver películas rancheras, de rumberas, luchadores y vampiros; como te puedes imaginar, me divertía con las primeras y me aterraba con las últimas, especialmente con la caracterización de Germán Robles, aunque los vampiritos que aparecían volando en algunas escenas a leguas se veía que eran chafas.
Recuerdo las películas del Santo, que utilizó la tecnología para aplacar o destruir a los malos, muchas décadas antes que James Bond, y también a las actrices que lo acompañaban –Rosita Arenas, Lorena Velázquez, Ana Bertha Lepe, Shasha Montenegro, Silvia Pinal, Irma Serrano y Ariadna Welter– que eran más curvilíneas y llenitas en comparación con las escuálidas que aparecían junto al agente inglés.

Me tocó ver asimismo las del Huracán Ramírez, encarnado por David Silva, así como las de Blue Demon, que también tenían lo suyo, sobre todo en el renglón del atractivo femenino con Ana Luisa Peluffo, Maura Monti, Regina Torné, Gina Morett y Nubia Martín, entre otras.
Eso sí, las tramas de las cintas de ambos enmascarados eran extravagantes, por decir lo menos, aunque sí marcaron época en el cine nacional e incluso en otros países, como en Francia, donde con el paso de los años se volvieron de culto ya que para los galos eran obras absolutamente surrealistas.
Hay una imagen que se me quedó grabada para siempre: la de una abuelita aficionada a la lucha libre que grita frente a la cámara: ¡Quiero ver sangre! ¡Quiero ver sangre!

Bueno, pues todo lo anterior viene a cuento porque ayer, cuando buscaba un libro, cuyo título no recuerdo en este momento, me topé con el catálogo de la exposición Blue Demon, ídolo mexicano sin límite de tiempo que estuvo en el Museo del Estanquillo del 19 de octubre de 2022 al 16 de abril de 2023.
Ese impreso del 2023 contiene abundante información sobre aquel luchador, que en la vida real se llamaba Alejandro Muñoz Moreno y quien nació en Nuevo León el 24 de abril de 1922 y falleció el 16 de diciembre del 2000 en la Ciudad de México, luego de una exitosa y larga carrera como profesional de los encordados, el cine, las historietas y las foto-historietas. La exposición contó con objetos de las colecciones de Carlos Monsiváis, Alejandro Muñoz Lomelí y Christian Cymet.
A lo largo y ancho de 248 páginas vemos fotografías, carteles, boletos, programas de mano, cartas de aficionados, recortes de diarios y revistas, inclusive la maqueta de una historieta, acompañados de fragmentos de una conferencia que Carlos Monsiváis, admirador del atleta, pronunció en el homenaje a Blue Demon en la Arena Solidaridad de la ciudad de Monterrey, Nuevo León, en 1989.

Santo y Blue Demon se enfrentaron en varias ocasiones y cosecharon triunfos y derrotas, aunque nunca lucharon máscara contra máscara. Durante varios años mantuvieron cierta rivalidad, pero al final se volvieron cuates pues ambos acabaron militando en el bando de los técnicos para mala suerte de los rudos.
Descubrí en este libro-catálogo, entre otras cosas, que a finales de los sesenta se publicó un álbum de estampas con las figuras destacadas de la lucha libre mexicana, entre los que reconocí a Gori Guerrero, Sugi Sito, con nombre japonés pero que en realidad era más mexicano que el café de olla, el Cavernario Galindo, Wolf Ruvinskis, que casi siempre hacía papeles de villano, y el inconfundible Tonina Jackson, cuyos rivales casi no podían cargar porque era muuuuy pesado como lo indicaba su apodo. También hubo un juego de la oca de luchadores, aunque muchos años después.
Muy cerca de este catálogo me encontré otras agradables sorpresas: el número 14 de Luna Córnea, enero-abril de 1998, en cuya portada aparece precisamente Blue Demon; el número 119 de Artes de México (diciembre de 2015) dedicado a la lucha libre, y dos libros de colección: Espectacular de Lucha Libre con fotografías de Lourdes Grobet y textos de Alfonso Morales Carrillo, Gustavo Fuentes y José Manuel Aurrecoechea. (2005 de Trilce Ediciones / UNAM / Gobierno del Estado de Puebla), e Historia ilustrada del cine de luchadores ¡Quiero ver sangre!, obra de los investigadores Raúl Criollo, José Xavier Návar y Rafael Aviña. Para mi buena suerte, tengo la primera y la segunda edición corregida y aumentada, ambas publicadas por la UNAM en 2011 y 2013, respectivamente.

Ante este apetecible manjar me pasé casi todo el santo día repasando y gozando cada una de las páginas, anotando datos, fijándome en detalles del vestuario, la escenografía, recreando parte de mi niñez y adolescencia…
Hasta la próxima.
P. D. Lo malo de escudriñar estos materiales, específicamente las bibliografías, es que te dan ganas de tenerlo todo, lo cual es imposible. Pero sí me hubiera gustado contar en mi biblioteca con el volumen Blue Demon, memorias de una máscara publicado por Clío en 1999, así como tengo el libro de Santo / El Enmascarado de Plata / Imágenes de Lydia Gabriela Olivarez Celis, publicado por Conaculta en 2009. Toda una joya, que comentaré en otra ocasión.

Un apunte final: miro que en el portal de Morton un Lote de memorabilia de Blue Demon se subasta con un precio inicial de ocho mil pesos. Incluye: A) Orozco, Héctor y Sánchez, Aldo. Blue Demon. Ídolo mexicano sin límite de tiempo. México. Editorial Educal- Gobierno de la Ciudad de México – Secretaría de Cultura – Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura – Asociación Cultural del Estanquillo, 2023. B) Máscara Edición Especial con diseño de Blue Demon firmada por Alejandro Muñoz Lomelí, hijo de Blue Demon. Máscara en tela metálica, holograma azul rey, antifaz plateado y doble costura reforzada, unitalla de adulto con etiqueta de Blue Demon. C) Póster 60 años de la leyenda (1948-2008) 87.5 x 55 cm. Presenta mínimos detalles de conservación. D) Póster de la serie «Blue Demon. El hombre detrás de la máscara», 2016 88 x 58.5 cm E) Poster de la pelícual «Destructor de espías» protagonizada por Blue Demon en 1968 43 x 28 cm F) «Blue Demon. Memorias de una máscara». México. Revista Clío, 1999. Piezas: 6 © Blue Demon 2021. ¿Qué te parece?



