
Ante Colombia, en la sede mundialista de Guadalajara, el aficionado más popular de RD Congo no podía fallar. Michel Kuka Mboladinga retomó su costumbre de apoyar desde primera fila, estoico y con el brazo derecho arriba.
La emblemática postura de “Lumumba Vea” reapareció tras la imposibilidad de acudir al debut de RD Congo en Houston. Se perdió el sorpresivo empate 1-1 con Portugal, por las medidas sanitarias de las autoridades estadounidenses, una cuarentena de casi 20 días por la crisis del ébola.
Y lució como suele hacerlo detrás de la banca de su selección. Elegante, con saco rojo, camiseta amarilla y pantalón azul. Su presencia por momentos se perdía entre la marejada amarilla de los colombianos en las gradas del estadio Guadalajara.
Previo al protocolo de la FIFA, subió a una base para destacar entre el centenar de congoleños. El saco rojo lo hacía más visible, aunque “Lumumba Vea” comenzó a dejar la mano en alto a la par del pitazo inicial del árbitro italiano Maurizio Mariani.
Resistencia admirada de manera viral entre las emociones de una Colombia con múltiples llegadas al marco rival y el cansancio que significa el evocar la estatua de Patrice Lumumba, quien impulsó la independencia del colonialismo belga de 1960.
El movimiento lo convirtió en mandatario de su país; sin embargo, fue ejecutado en el 61’. Después fue inmortalizado en una estatua, la cual, reposa en un mausoleo en Kinsasa.
Desde la perspectiva que se mire, “Lumumba Vea” estará firme. En ocasiones podrá cambiar sus gestos, como anoche al llevarse una mano tapándose la boca y la otra apuntando a la sien. El único descanso que tomó durante el choque ante los cafeteros fue el medio tiempo.



