
Haanal Pixan o comida de las ánimas, es una profunda tradición del pueblo de la Península de Yucatán toda. No es privativa del Estado de Yucatán, pues con variaciones y costumbres propias, es común a los estados de Campeche y Quintana Roo. El Haanal Pixan es la muestra más palpable del sincretismo religioso, entre las concepciones religiosas prehispánicas y la religión católica, venida de allende los mares. En la actualidad, la festividad presenta rasgos perfectamente definidos en los que se puede identificar los elementos de la cultura maya y las tradiciones del cristianismo judeo cristiano. Sus elementos sincréticos son muy claros y están perfectamente delimitados a uno u otro origen.
Por ejemplo. En la religión católica, los muertos no regresan; en la concepción maya sí. En la liturgia maya, la llegada de las almas duraba un mes completo y no tenían una fecha específica para celebrar su llegada, lo hacían en ese período completo; en la liturgia católica existen fechas precisas y específicas dedicadas a la celebración. Así como estos dos ejemplos, existe una enorme cantidad de encuentros y desencuentros entre las dos culturas; el resultado final, tal y como lo conocemos hoy en día, es lo que constituye el proceso que llamamos sincretismo.
Los elementos más importantes de estas celebraciones, son, sin duda alguna, la elaboración de los altares, que constituye, tanto en el área rural, como en el área urbana, un elemento de participación de toda la familia. La actividad de poner los altares de Haanal Pixan, es una razón de activa participación de la totalidad de los integrantes de una familia, y en el caso de las comunidades rurales, esto incluye tanto a la familia nuclear, como a la familia remota. No hay razón de más peso para unir a las familias, que la construcción de los altares de Haanal Pixan.
En México, la muerte es una fiesta, y es el único lugar en donde es así. Y, particularmente, esto se toma con una profundidad que no tiene en otros estados, en nuestro estado de Yucatán. Esta fusión de la religión católica con las ancestrales tradiciones mayas, da un producto que no tiene comparación alguna, y pone una nota festiva de tono mayor a la forma en que se celebra este acontecimiento.

En medio de estas fiestas, hay un personaje que se ha vuelto indispensable en cualquier celebración de difuntos, y este es la Catrina. El personaje creado por José Guadalupe Posada y popularizado por Diego Rivera en su mural “Sueño de una Tarde Dominical en la Alameda Central”.
Por todas estas circunstancias, la fiesta de Haanal Pixan, es una tradición con raíces muy profundas en nuestra cultura popular.



