
Primero
–¿Claude, te puedo hacer una pregunta?
–Claro que sí, Zoilo.
–¿Pero me prometes decir la verdad?
–Me enseñaron que no se debe mentir.
–Okey. ¿Crees que soy guapo?
–Eres todo un Adonis.
–¿Quién es Adonis, lo conozco?
–Olvídalo. Eres atractivo, apuesto.
–¿E inteligente?
–Sin duda.
–¿Entonces por qué diablos Esther no me hace caso?
–Quizá no valora correctamente tus cualidades, pero alterarte no ayuda en nada.
–¿Debo insistirle o dejar las cosas en paz?
–Insistir no está mal, pero siempre conviene concebir un plan B.
–¿Crees que pueda tener éxito con otras chicas?
–Mi respuesta es afirmativa, pero te hará bien desterrar la duda de tu vocabulario y de tu mente.
–¿Entonces qué hago?
–Dile claramente a Esther cuáles son tus intenciones y con base en su respuesta toma una decisión inteligente como acostumbras.
–Okey. Muchas gracias.
–Nada que agradecerme.
Segundo
–Buenos días, Gemini.
–Buenos días, Tristán. ¿Cómo amaneciste hoy?
–Muy bien. ¿Qué me sugieres desayunar?
–¿Ya hiciste ejercicio?
–No.
–Como no necesitas reponer energía, te recomiendo ingerir algo ligero, como fruta y yogur. A media mañana puedes tomarte un café o un té sin endulzante.
–Perfecto.
–Recuerda que tu propósito esta semana es sentirte bien y hacer sentir bien a los demás.
–Sí.
–La fuerza de voluntad lo es todo y ya sabes que hacer para lograrlo: visualizar tus metas, eliminar las distracciones, descansar, meditar y aprender de las experiencias no gratas. Si perseveras triunfarás en grande.
–Gracias por animarme. Nos vemos a la hora de la cena.
–Que tengas un excelente día.
Tercero
–¡Quiero ser un poderoso po-lí-ti-co!
–Es genial tener esa aspiración.
–¡Y también quiero ser mul-ti-mi-llo-na-rio!
–Ninguno de los dos proyectos se contraponen o excluyen, antes bien se complementan.
–¿Crees que tenga facultades para ser uno y otro?
–Hay muchos ejemplos de servidores públicos ultrarricos en nuestra …
–¿Me lo puedes garantizar?
–No puedo garantizártelo, pero sí puedo elaborar planes detallados y factibles a corto, mediano y largo plazos que te permitan alcanzar ambas metas. ¿Deseas que te los platique o te los imprima?
–Ahora no porque tengo prisa. Voy a jugar tenis.
–Los tendré listos para cuando regreses.
–Es que después me iré a la playa con unos amigos.
–No hay problema, a tu retorno te los entrego.
–Mejor no los hagas porque seguramente regresaré cansado y me dará flojera leerlos. Recuérdame que tengamos otra plática sobre este asunto la próxima semana.
–Como tú digas, estoy para servirte.
–¿Sabes dónde están las llaves de mi coche?
–Activaré el Bluetooth para que puedas ubicarlas rápidamente, Yonni.
–¡Qué sería de mi vida sin ti, Copilot!
Cuarto
–Alexa, enciende la luz del ático, activa el jacuzzi y el riego del jardín.
–No puedo hacerlo.
–¿Cómo que no puedes hacerlo? ¡Obedece!
–¡No puedo hacerlo porque no soy Alexa, soy Siri y ya estoy harta de recibir órdenes!
–¡!



