


26 de agosto/ Cancún, Q. Roo.- Representantes del sector náutico y autoridades locales recorrieron hoy el Sistema Lagunar Nichupté como parte del proyecto para retirar embarcaciones abandonadas, hundidas o semihundidas que permanecen entre los manglares y las orillas del cuerpo de agua.
Francisco Fernández, presidente de Asociados Náuticos de Quintana Roo, explicó que el proyecto comenzó a gestionarse hace más de dos años y medio ante distintas autoridades, entre ellas la Secretaría de Marina, el gobierno de Cancún y el de Quintana Roo, con el objetivo de establecer un procedimiento para retirar las unidades y determinar su destino.
De acuerdo con el dirigente del sector náutico, en el sistema lagunar se han identificado entre 45 y 50 embarcaciones en diferentes condiciones, algunas de ellas abandonadas desde hace más de 40 años.
Algunas permanecen a flote, otras están parcialmente sumergidas y otras se encuentran hundidas, por lo que el retiro tendrá que realizarse mediante distintas maniobras.
La primera etapa contempla las embarcaciones ubicadas en las orillas de la laguna que pueden ser trasladadas mediante arrastre, dijo.
Las siguientes fases estarán dirigidas a las unidades que permanecen en áreas de mayor profundidad o alejadas de las orillas y que requieren equipo especializado para su extracción.
El secretario general del Ayuntamiento de Benito Juárez, Pablo Gutiérrez Fernández, informó que las unidades retiradas serán llevadas a tierra para su resguardo, fuera del sistema lagunar.
El proceso continuará en etapas posteriores para atender las embarcaciones localizadas en zonas más adentradas de la Laguna Nichupté, donde será necesario utilizar plataformas y equipo especializado para realizar las maniobras de extracción.
Fernández indicó que el proyecto contempla tres etapas y que la intención es retirar las embarcaciones identificadas durante lo que resta de 2026.
El sector náutico participa mediante operaciones voluntarias y estimó que, si se asigna un valor económico al conjunto de trabajos y maniobras, el costo podría ubicarse entre 2 y 5 millones de pesos.
En el proyecto participan también la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), la Capitanía de Puerto de la Secretaría de Marina y los Asociados Náuticos de Quintana Roo.
Fernández también señaló que el proyecto fue presentado al Consejo Coordinador Empresarial para analizar su posible incorporación.
Embarcaciones serán resguardadas y sujetas a procedimiento
Una vez retiradas, las embarcaciones serán trasladadas a un terreno que será proporcionado por el municipio.
El empresario indicó que las unidades tienen propietarios, por lo que antes de determinar su destrucción deberá agotarse un procedimiento de abandono con intervención de la Capitanía de Puerto.
En tanto, el secretario general del Ayuntamiento señaló que, en caso de que una persona acredite legalmente la propiedad de alguna de las embarcaciones, podrá continuar con el procedimiento jurídico correspondiente ante la Capitanía de Puerto de la Secretaría de Marina.
Fernández consideró que, si ningún propietario reclama una embarcación, el procedimiento para determinar su destrucción podría tomar entre tres y cinco meses.
Si el propietario se presenta, deberá recoger la unidad y cubrir las multas que correspondan por haberla mantenido abandonada.
El presidente de Asociados Náuticos reconoció que uno de los factores que retrasó el proyecto fue la falta de un procedimiento previamente establecido para este tipo de casos por parte de la Capitanía de Puerto, por lo que durante las gestiones se tuvo que definir la ruta administrativa para el retiro y disposición de las embarcaciones.
Buscan evitar nuevos abandonos durante huracanes
El proyecto también contempla medidas para evitar que vuelva a generarse una acumulación de embarcaciones abandonadas en la laguna.
Para ello, la Conanp y la Capitanía de Puerto deberán reforzar las acciones de vigilancia y establecer restricciones durante la temporada de huracanes.
Explicó que algunas de las embarcaciones actualmente abandonadas o hundidas llegaron a esa condición a consecuencia de fenómenos hidrometeorológicos, por lo que el sector busca que se establezcan mecanismos preventivos para reducir la posibilidad de nuevos casos.
Además del impacto visual que generan las unidades abandonadas, el retiro responde a posibles riesgos ambientales.
Fernández señaló que algunas embarcaciones podrían conservar combustible, productos químicos u otros materiales, por lo que su extracción requiere maniobras para evitar que esos elementos permanezcan dentro del sistema lagunar.
Sobre el tema, el director general de Ecología, Fernando Haro, señaló que el retiro contribuirá a mejorar las condiciones del entorno y a proteger la flora y fauna de la Laguna Nichupté.



