
El gigante petrolero estadounidense Chevron confirmó este miércoles (02.09.2026) una expansión de sus operaciones en Venezuela, apenas unos días después de que el presidente Donald Trump anunciara un acuerdo petrolero con el país caribeño.
Los acuerdos contemplan nuevas concesiones en la Faja del Orinoco y términos legales, fiscales y comerciales actualizados, indicó la empresa en un comunicado.
Chevron proyecta destinar miles de millones de dólares al desarrollo de nuevos yacimientos en Venezuela
Gracias a ello, será posible «invertir más de 7.000 millones de dólares en los próximos cinco años y multiplicar por más de dos la producción a unos 600.000 barriles diarios, en comparación con 2026».
Chevron cuenta con tres empresas conjuntas con la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa). En virtud de los acuerdos, una de ellas, Petroindependencia, en la que tiene una participación de 49%, explotará otros dos campos petrolíferos, Carabobo 1 y Carabobo 2 Sur-A.
Estos dos yacimientos «fortalecen aún más la creciente cartera de Chevron en Venezuela», destacó la petrolera, que había seguido operando en Venezuela bajo el régimen de Nicolás Maduro, capturado en Caracas en una operación militar estadounidense el 3 de enero.
Washington busca ampliar su control sobre una parte significativa de los recursos energéticos venezolanos
El secretario de Energía, Chris Wright, debe cerrar este miércoles con el régimen encargado de Delcy Rodríguez un acuerdo en Caracas que cede a Washington la explotación de 65.000 millones de barriles de petróleo, equivalente a una quinta parte de las reservas petroleras venezolanas, un arreglo «histórico», según Trump.
Venezuela tiene las mayores mayores reservas certificadas de hidrocarburos del mundo, con más de 300.000 millones de barriles. Pero su producción sigue siendo muy limitada tras décadas de inversión insuficiente, sanciones y corrupción.
Desde la operación que permitió la captura de Maduro en enero, el gobierno Trump se ha concentrado en reactivar la explotación de los recursos petroleros y gasíferos venezolanos, dentro de un mercado energético tensionado en los últimos seis meses por la guerra contra Irán.



