
En colaboraciones anteriores hablamos de los cines de Mérida antes de que desaparezcan al traspasarse a salas en grandes centros comerciales. Hoy intentaremos recapitular los cines que funcionaban como sitios de reunión y pertenencia a los diferentes barrios de Mérida. Como antes dijimos casi sin excepción todos tenían su cine característico.
Estaban el Alcázar por el barrio de la mejorada con sus enormes ventanales para que entrase la luz mismos que se cerraban por medio de unas sogas para quedar en total obscuridad. Por ese rumbo vivían aun muchas familias libanesas y cerca el consultorio del Dr. Contreras, quien estaba siempre a cargo de las jornadas taurinas. Justo enfrente se encontraba el puesto de panuchos y salbutes de un sujeto al que llamaban el tigre, esto ya en el parque. En tono de sarcasmo la gente lo llamaba “El Cantarell” .
Mas hacia el sur se encontraba la sala del cine “La Esmeralda” en el mero barrio de San Cristóbal, casi siempre visitados por sirios libaneses alado de la farmacia del Dr. Pinzón.
En un principio pasaban películas mexicanas, y las llamadas “churros” y hasta el final de sus días se transformo proyectando puro “chocolomo”. El Vecindario (los Rosel, los Flores. etc.).
En el parque se San Juan se encontraba el cine del mismo nombre es decir: cinema “San Juan” de la familia Flores. Vecinos del mismo, los Gutiérrez (K-potazo), campeón nacional de boxeo Héctor Manuel Quijano. Bonito parque en el que se notaba el espíritu san juanista. También estaban el Rialto y el Rex que fue el ultimo en desaparecer, en en el parque de Santiago. Barrio de músicos como Ángel Pavía, Gorocica, Pedro José, incluso un teatro de los Herrera alado de este ultimo vestigio de los cines de barrio: el Rex.
Los del centro de norte a sur, el colonial, a principios de siglo XX fue un teatro con plateas y todo, ubicado en la calle 62 junto al hotel de Enrique Vidal, en donde se proyectaban películas variadas.
En la calle 60 el hoy abandonado José Peón Contreras y en esa época parecía un cine de quinta categoría. ¿Se repetirá la historia? Más adelante en el parque Hidalgo el cine Cantarell del que ya hablamos. Pero en el rincón del mismo se hallaba en Fantasio, que funcionaba como cine y como teatro. Entre los hoteles Caribe y Gran Hotel.
En donde hoy esta el teatro Daniel Ayala estaba el cine llamado Principal también de películas arrabaleras. En los bajos del palacio del gobierno lo que hoy es el Pasaje Picheta funcionaba el cine Novedades, de películas infantiles, con la peculiaridad de tener el cielo raso, simulando estrellas.
Por último, en la calle 63, por el desaparecido expendio de licor Perico Chipote, donde hoy hay una farmacia, se encontraba el cine Yucatán, desaparecido después de un voraz incendio.
Para terminar mencionare a dos salas mas o menos artesanales: cine Itzá, sin techo en la avenida que lleva ese nombre. Y por el rumbo del IMSS T1, el cinema Chapito, que estaba muy alejado de mi casa, pero que acudía mucho porque antes de la función ponían puros discos de rock and roll, este cine también sin techo y cada quien llevaba su silla.
Por lo tanto: Mérida, hello-good bye.
FIN.



