
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprovechó la conmemoración por el 250 aniversario de la independencia del país para reivindicar el poderío estadounidense, llamar a defender los valores fundacionales de la nación y lanzar nuevas críticas contra el comunismo y la izquierda progresista.
En un discurso pronunciado durante las celebraciones oficiales del Día de la Independencia, Trump aseguró que Estados Unidos sigue siendo “la nación más valiente y grandiosa del mundo” y afirmó que los próximos 250 años dependerán de la capacidad de los estadounidenses para proteger la libertad, la soberanía nacional y la Constitución.
El mandatario advirtió que el país enfrenta amenazas internas derivadas de lo que describió como el avance de ideas comunistas impulsadas por sectores del Partido Demócrata y sostuvo que esa ideología “nunca echará raíces” en Estados Unidos. También vinculó ese riesgo con la inmigración ilegal y reiteró su postura de expulsar del país a quienes, según dijo, rechazan los valores estadounidenses.
Trump hizo un llamado a la unidad nacional en torno al patriotismo y aseguró que la historia de Estados Unidos demuestra la capacidad del país para superar guerras, crisis económicas y desafíos internacionales. Afirmó que el aniversario representa una oportunidad para renovar el compromiso con los ideales de los Padres Fundadores y mantener el liderazgo estadounidense en el mundo.
Trump hizo un llamado a la unidad nacional en torno al patriotismo y aseguró que la historia de Estados Unidos demuestra la capacidad del país para superar guerras, crisis económicas y desafíos internacionales. Afirmó que el aniversario representa una oportunidad para renovar el compromiso con los ideales de los Padres Fundadores y mantener el liderazgo estadounidense en el mundo.
En un formato similar a un mitin político, la intervención del republicano en las inmediaciones del monumento a George Washington comenzó alrededor de las 21:15 hora CDMX una hora más tarde de lo previsto según el programa original, que ya había sido modificado debido a la ola de calor que sofoca a la mayoría de la nación.
La primera dama, Melania Trump, acompañó a su marido en el evento, al que también asisten miembros de la Administración, entre ellos los secretarios de Estado, Marco Rubio, de Comercio, Howard Lutnick, y de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin.
El cantante Lee Greenwood dio la bienvenida al presidente y su esposa al escenario después de interpretar ‘Dios bendiga a EU’, uno de los temas preferidos de Trump.
Además de las temperaturas récord, que en ciudades como Nueva York, Washington D.C. y Filadelfia llegaron a los 38 y 39 grados centígrados, las celebraciones vespertinas en la capital fueron demoradas por una alerta de tormenta, descargas eléctricas y vientos fuertes que hizo que los organizadores pidieran a los asistentes buscar refugio.
A pesar de esta interrupción, Trump insistió en que hablaría ante quienes se formaron por horas, resistieron altas temperaturas para entrar al recinto y luego tuvieron que repetir el lento proceso de entrada. “No voy a dejar que la lluvia arruine nuestro evento número 250”, prometió en Truth Social.
La Casa Blanca había adelantado que el discurso será “único e histórico”. El mandatario “repasará la historia de la nación desde su fundación hace 250 años y utilizará las historias de héroes estadounidenses para narrarla”, agregó un portavoz.
Previo a su aparición esta noche en la Explanada Nacional, Trump deseó un “Feliz Día de la Independencia” y aseguró: “¡¡¡Nuestro país está más fuerte que NUNCA!!!”.
Un gran show de fuegos artificiales, con el que la Administración busca romper un récord mundial, cierra los festejos tras la intervención del presidente, que ha sido criticado duramente por sus detractores, que lo acusan de “secuestrar” una celebración que por su naturaleza debía ser no partidista. Con información de agencias



