
La gobernadora Maru Campos Galván afirmó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) eliminó de la reforma electoral de Chihuahua una disposición que, según sostuvo, buscaba evitar la intervención del crimen organizado en las elecciones. La mandataria estatal fijó su postura luego de la resolución emitida sobre la impugnación promovida por Morena contra dicha reforma.
Campos Galván recordó que meses atrás el Congreso de Chihuahua modificó la legislación electoral para establecer que una elección pudiera anularse cuando se acreditara la intervención del crimen organizado y que quien obtuviera el triunfo con ese tipo de apoyo perdiera la candidatura.
“Lo hicimos para que en Chihuahua no pase lo que ya pasa en otros estados, donde el narco decide quién se registra, quién compite y quién gana”, señaló.
La gobernadora afirmó que la mayoría del Congreso local votó a favor de la reforma, mientras que Morena votó en contra. “Sí: Morena votó en contra de blindar las elecciones contra el narco. Y como no le alcanzaron los votos, corrió a la Suprema Corte a pedir que se tumbara. Sí, a la Suprema Corte que no discute nada y que sólo acata”, expresó.
Al referirse a los efectos de la resolución, Campos Galván sostuvo: “A Chihuahua le quitaron lo que más le duele al narco: que el candidato que gana con su dinero, sus amenazas y sus armas pierda la candidatura. Hoy ese candidato se queda con ella, y si la elección se repite, vuelve a competir con las mismas armas. Éramos el primer estado que le había cerrado esa puerta al crimen. Hoy no la tiene cerrada ninguno”.
La mandataria estatal advirtió que, desde su perspectiva, el crimen organizado podría intervenir en una campaña mediante recursos económicos, amenazas o violencia contra candidatos, además de influir en quién compite.
“El narco puede meter dinero en una campaña. Puede amenazar y matar candidatos. Puede decidir quién compite y quién no. Y para el candidato que gana con esa ayuda, no hay consecuencias”, afirmó.
Campos Galván responsabilizó directamente a Morena por la situación. “Hay que decirlo con nombre: el responsable es Morena, el partido que votó en contra de blindar las elecciones y después litigó para tumbar el blindaje. No lo digo yo: está en las actas del Congreso y en el expediente de la Corte”, sostuvo.
La gobernadora también destacó la postura de la ministra Yasmín Esquivel, quien, de acuerdo con Campos Galván, votó del lado de Chihuahua al considerar que, cuando el crimen decide una elección, no puede existir duda sobre la gravedad ni sobre el grado de afectación al voto libre. “Hasta en la Corte hubo quien lo entendió”, expresó.
“Cuando un partido hace todo para que la intervención del crimen en las elecciones no tenga consecuencias, está confesando cuáles son sus intereses y a quién protege. Eso pinta a Morena de cuerpo entero. Y ese partido ya tiene candidato en Chihuahua: ya sabemos qué reglas necesita para arrebatar la voluntad popular”, añadió la gobernadora.
Campos Galván afirmó que el Gobierno del Estado acatará la resolución de la Suprema Corte, aunque rechazó que ello implique que Chihuahua deba renunciar a establecer mecanismos de protección de los procesos electorales.
“Una ley se puede tumbar en una sala de la Ciudad de México. Lo que no van a tumbar es la decisión de un pueblo que ya le plantó cara al miedo y que no va a dejar que el crimen elija a sus gobernantes”, subrayó.
Finalmente, la gobernadora anunció que buscarán reponer, por las vías que la propia Corte deje abiertas, las disposiciones que fueron eliminadas. “Lo que la Corte borró se repondrá por la vía que la propia Corte deje abierta, con la ley, con el Congreso y con la gente de Chihuahua. Si nos cerraron un camino, abriremos otro. Chihuahua no se entrega. Aquí seguimos, trabajando por el bien de todo Chihuahua”, concluyó.
Con información de El Heraldo de Chihuahua



