Quintana Roo

Royal Caribbean Group logró desistirse del procedimiento de evaluación del Perfect Day antes de que Semarnat le negase la autorización de impacto ambiental

21 de mayo/ Cancún, Q. Roo.- Lo que durante meses se presentó públicamente como un solo proyecto turístico denominado “Perfect Day México”, en realidad formaba parte de un conjunto mucho más amplio de obras e infraestructura que Royal Caribbean Group pretendía desarrollar en la localidad de Mahahual y cuya dimensión integral permanecía fuera del conocimiento público, al solo conocerse el contenido de la Manifestación de Impacto Ambiental en modalidad regional (MIA-R) ingresada el 9 de diciembre de 2025.

Este jueves, tras la protesta realizada afuera de las oficinas de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en Ciudad de México, la propia dependencia federal reveló que la empresa no promovía un solo trámite ambiental, sino tres proyectos vinculados funcional, operativa y ambientalmente entre sí.

rel="nofollow"

La información fue dada a conocer luego de una reunión sostenida entre funcionarios federales y activistas que exigían la publicación del resolutivo mediante el cual se negaría la autorización ambiental del megaproyecto.

Sin embargo, no habrá tal resolutivo, ya que horas después de que la titular de la Semarnat, Alicia Bárcena, adelantara –el 19 de mayo– que el proyecto no sería autorizado, la empresa se desistió de continuar la evaluación de impacto ambiental.

Así, la empresa “se adelantó” a la Secretaría y decidió, sin darle margen a la dependencia a emitir una resolución sobre el proyecto que, conforme a lo dado a conocer hoy, sería notoriamente adversa.

En un comunicado oficial, la Semarnat informó que la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) detectó la existencia de tres procedimientos relacionados con el desarrollo turístico promovido por Royal Caribbean, a través de las razones sociales Cielo Asoleado S. de R.L. de C.V. y Promociones Turísticas Mahahual S.A. de C.V.

El primero correspondía al parque turístico “Perfect Day México”, cuya MIA-R fue ingresada el 9 de diciembre de 2025 y que era el único expediente conocido públicamente.

Ese proyecto contemplaba la demolición de infraestructura existente y la construcción de un parque acuático dividido en seis áreas: Hideaway, Arrival, Family Cove, Loco Waterpark, Área de Servicios y Áreas Naturales.

El desarrollo incluía playas artificiales, ríos artificiales, un canal artificial para trajineras, infraestructura de apoyo, una planta de tratamiento de aguas residuales con pozo de inyección, una planta de ósmosis inversa para producir agua potable, pozos de extracción y sistemas para disposición de salmuera.
La superficie total del proyecto ascendía a 82.58 hectáreas, de las cuales 16.38 hectáreas requerían cambio de uso de suelo.

Sin embargo, mientras esa MIA-R se encontraba en evaluación y era sometida a consulta pública, la empresa ingresó otros procedimientos que no habían trascendido públicamente.

Uno de ellos fue el proyecto denominado “Beach Club Perfect Day México, Mahahual, Quintana Roo”, cuya MIA-R fue presentada el 24 de febrero de 2026.

Ese segundo componente contemplaba infraestructura turística y marítima adicional, incluyendo áreas administrativas, albercas, cabañas, caminos, estaciones de servicio, dragado marino, la conformación de una caleta artificial y la instalación de estructuras marinas.

Durante la revisión técnica, la DGIRA identificó 33 impactos ambientales sin medidas suficientes de prevención, mitigación o compensación.

Entre las afectaciones detectadas estaban la presencia de manglar dentro del predio, posibles daños a ecosistemas arrecifales y acuáticos, impactos derivados de aguas residuales, salmuera, residuos sólidos, ruido, remoción de vegetación y alteraciones hidrológicas asociadas a cimentaciones y estructuras.

La autoridad ambiental informó que el 9 de marzo emitió un oficio de prevención solicitando información adicional y que finalmente el 13 de mayo desechó el trámite porque la empresa no atendió adecuadamente los requerimientos formulados.

Además de esos dos proyectos, la empresa promovía un tercer procedimiento denominado “Construcción de un muelle para cruceros de uso privado dentro de la terminal portuaria de Mahahual”.

Sobre éste, la DGIRA detectó la existencia de otros dos trámites distintos relacionados con la misma infraestructura portuaria.

Uno consistía en un aviso de no requerimiento de autorización de impacto ambiental y otro en una solicitud de modificación de proyecto para modernizar el muelle existente.

Sin embargo, la dependencia federal encontró inconsistencias sustantivas entre ambos procedimientos, porque mientras uno describía obras de mantenimiento y rehabilitación, el otro planteaba demolición parcial, ampliación y construcción de nueva infraestructura portuaria sobre el mismo muelle.

El 20 de mayo, la DGIRA emitió un acuerdo administrativo negando la autorización para la modificación del proyecto portuario.
La Semarnat sostuvo que los tres procedimientos estaban funcional y ambientalmente relacionados, por lo que resultaba técnicamente inviable evaluarlos de forma aislada, como pretendía la empresa.

La dependencia concluyó que la valoración debía realizarse integralmente para medir impactos acumulativos y sinérgicos sobre ecosistemas costeros y marinos de la región, incluidos arrecifes y áreas vinculadas con la Reserva de la Biosfera Caribe Mexicano.

La revelación de esos otros expedientes ocurrió después de que la titular de la Semarnat, Alicia Bárcena, anunciara públicamente el 19 de mayo que el proyecto no sería autorizado, aun cuando el resolutivo correspondiente respecto de la primera MIA-R no había sido emitido.

Horas después de esa declaración, Royal Caribbean desistió de continuar con el procedimiento de evaluación ambiental relacionado con el expediente principal.

Deja un comentario

Botón volver arriba

Descubre más desde EstamosAquí MX

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo