
Rafael Márquez asumió oficialmente el mando de la Selección Mexicana con la misión de construir una nueva identidad y llevar al equipo a un nivel competitivo rumbo al Mundial de 2030, según La Jornada.
El exdefensa señaló que no parte de cero, pues conoce al plantel y dará continuidad a parte del proceso anterior. Para este nuevo proyecto contará con Juan Manuel Lillo y Andrés Guardado, además de la experiencia de Javier Aguirre.
Márquez aseguró que su prioridad será recuperar la conexión con la afición, fortalecer el futbol mexicano y transmitir a las nuevas generaciones la importancia de representar al país.
El nuevo ciclo comenzará en septiembre con una gira por Estados Unidos, donde México enfrentará a Colombia, Perú, Estados Unidos y Chile.
El director deportivo Duilio Davino estableció como objetivos consolidar a México como líder de Concacaf, competir por títulos y colocarlo entre las 10 mejores selecciones del mundo.



