
27 de septiembre/ Cancún, Q. Roo.-
Una protesta convocada en apoyo a José Juárez Gil, conocido como “Pepe Tigre”, en la zona hotelera de Cancún, terminó este domingo con el bloqueo del bulevar Luis Donaldo Colosio por parte de sus seguidores, quienes exigieron le sea devuelto un terreno de 20 hectáreas que el empresario reclama como propio, en donde ha pretendido montar un zoológico desde hace más de 20 años, que ahora llama “santuario”.
La movilización comenzó alrededor de las 10 horas frente a Playa Tortugas, frente a lo que fue el restaurante en donde Juárez Gil exhibía y permitía a turistas tomarse fotos con jaguares, tigres y panteras en las décadas 80 y 90, mismo que cerró con el golpe del huracán Wilma, en 2005.

Menos de un centenar de personas acudió al llamado y, desde el inmueble donde Juárez Gil reside, los asistentes escucharon sus demandas y participaron en una protesta que incluyó cartulinas, consignas, música, playeras y gorras distribuidas entre los participantes.
Juárez Gil insiste en que las 20 hectáreas de terreno, ubicadas a la altura del kilómetro 14.5 del bulevar Luis Donaldo Colosio le pertenecen y exige que le sean devueltas.

El predio se encuentra legalmente en poder de la Agencia de Proyectos Estratégicos de Quintana Roo (Agepro), luego de que el hombre de 82 años perdiera su posesión en 2012 ante el entonces Instituto del Patrimonio Inmobiliario del estado de Quintana Roo (IPAE)
Pepe Tigre asegura que en ese terreno tenía a felinos de gran tamaño, cuyo destino actual desconoce, por lo que exige también saber qué pasó con los animales.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó después de una inspección realizada la semana pasada que no encontró ejemplares en ese sitio.
Sin embargo, Juárez Gil dijo hoy en plena protesta que desde hace aproximadamente dos meses no ha podido ver a los felinos, porque no le permiten entrar al sitio.

Integrantes de su grupo han difundido imágenes de una visita realizada ayer, y señalan haber encontrado jaulas destruidas y restos que ellos mismos asociaron con un posible felino.
Durante la protesta de hoy, Juárez Gil estuvo acompañado por esposa y sus dos hijos; por una mujer que se dijo su doctora; por jóvenes que en las últimas semanas se han encargado de ayudarlo a visibilizar el caso en redes sociales y por personas que vigilaban y se encargaban de aspectos logísticos.

El ex integrante de la extinta Dirección Federal de Seguridad (DFS), Juárez Gil relató varios pasajes de su vida, mencionó que en 1999 obtuvo la Unidad para la Conservación, Manejo y Aprovechamiento de la Vida Silvestre (UMA), por tiempo “indefinido” a nombre de Pepe’s Jaguar Kindom Fundation A.C., pero omitió que con los cambios paulatinos en la ley dicho permiso debió ser renovado bajo otros términos.
Culpó por la pérdida de los terrenos de Bonfil a funcionarios y ex funcionarios, redobló la exigencia de que le sean reintegrados y de que se dé cuenta de dónde están sus animales y agradeció el respaldo de las y los asistentes.

El momento de mayor tensión ocurrió cuando un reportero le preguntó por las inspecciones de la Profepa realizadas el 21 y 24 de septiembre. La primera visita correspondió al predio de 20 hectáreas y, según informó la dependencia, no encontró animales.
La segunda estaba dirigida a las instalaciones de la zona hotelera, pero no pudo concretarse porque Juárez Gil impidió el acceso.

Ante la pregunta, Juárez Gil reaccionó molesto, intentó levantarse de la silla, manoteó hacia los reporteros y pidió que la prensa se retirara. El reportero que formuló la pregunta tuvo que apartarse luego de que algunas personas lo jalaran y hostigaran. Una persona pidió posteriormente a los asistentes que se tranquilizaran.
Juárez Gil intentó continuar con sus declaraciones, pero la mujer que se presentó como su doctora decidió retirarlo del lugar al considerar que se encontraba alterado. Los asistentes respondieron con la consigna: “queremos el santuario, queremos el santuario”.
Minutos después, un grupo ocupó brevemente uno de los carriles de subida hacia Punta Cancún. El bloqueo duró alrededor de un minuto y fue levantado luego de que el propio Juárez Gil pidiera a sus seguidores no interrumpir la circulación.
La protesta continuó con la distribución de playeras y gorras entre los asistentes, mientras se reproducía música electrónica.

Más tarde, la gente de Pepe Tigre organizó una caravana hacia el predio de 20 hectáreas. El contingente partió a bordo de motociclistas, automóviles y camionetas, salió hacia el bulevar Luis Donaldo Colosio, en donde horas después bloquearon el paso, afectando la circulación hacia el Aeropuerto Internacional de Cancún.
Al lugar acudieron representantes del Ayuntamiento de Benito Juárez, del Gobierno de Quintana Roo y personal de la Profepa para dialogar con los manifestantes.
La circulación fue restablecida alrededor de las 17 horas y el contingente se retiró.



