





Izamal. Todos los lunes, desde temprano los izamaleños dedican un tiempo para platicar con sus amigos antes de iniciar un jornada laboral en el campo.
Un gusto ver qué aún hay izamaleños que se dirigen al centro de la ciudad y debajo de la sombra de un gigantesco árbol dedican un tiempo para platicar con sus amigos.
Mientras unos platicaban de su jornada laboral, otros se preguntaban cómo la pasaron ayer en el día del padre, comentaron que ayer recibieron un pequeño obsequio por parte de sus hijos y nietos, así como un convivio con costillas asadas, pero hoy ya nos toca trabajar nuevamente como todos los días para el sustento familiar.
Así son las cosas, amigo, nosotros somos quienes sostenemos a la familia y hay que darle, por amor a mi esposa y a nuestros hijos.
Seguidamente continuaron con su plática tan amena.



