
México perdió terreno en los aprendizajes durante la última década. Los resultados de PISA 2025 muestran una caída de 22 puntos en matemáticas y 15 en lectura respecto de 2015, mientras que ciencias registró un descenso menor, de cinco puntos.
Los estudiantes mexicanos obtuvieron en 2025 414 puntos en ciencias, 408 en lectura y 388 en matemáticas, resultados que se mantienen muy por debajo de los promedios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE): 482, 461 y 463 puntos, respectivamente.
La distancia es de 68 puntos en ciencias, 53 en lectura y 75 en matemáticas.
Desigual
El análisis de tendencias del informe señala que, en México, la caída en matemáticas fue impulsada por los estudiantes de mayor desempeño, es decir, el retroceso no se concentró únicamente entre quienes ya tenían los resultados más bajos.
En lectura ocurrió lo contrario: la caída de 15 puntos desde 2015 estuvo impulsada por los estudiantes de menor desempeño.
El resultado es paradójico. En matemáticas, la brecha se cerró porque los alumnos de mayor desempeño retrocedieron. En lectura, porque los estudiantes con menores resultados cayeron aún más.
Altos niveles
En México, 41.8% de los estudiantes se encuentra por debajo del Nivel 2 de desempeño, mientras que 0.5% alcanza los Niveles 5 y 6.
El Nivel 2 es el umbral que PISA utiliza para identificar las competencias básicas que permiten a los estudiantes desenvolverse de manera efectiva ante situaciones relacionadas con las áreas evaluadas.
Una proporción amplia de estudiantes no alcanza ese nivel básico, mientras una fracción mínima consigue llegar a los niveles superiores.
PISA también advierte que las tendencias de desempeño deben interpretarse tomando en cuenta los cambios en la cobertura educativa.
Entre 2015 y 2025, México estuvo entre los países que ampliaron la cobertura de la educación secundaria y registraron una caída en al menos una de las materias evaluadas.
La incorporación al sistema de adolescentes que anteriormente tenían menores posibilidades de permanecer en la escuela puede modificar la composición de la población evaluada. Por ello, una disminución del puntaje promedio no puede interpretarse automáticamente como un deterioro equivalente de la enseñanza para todos los estudiantes.
Diferencias
El desempeño tampoco se distribuye de manera uniforme entre los estudiantes.
En ciencias, el estatus socioeconómico explica 11.9% de la variación en los resultados de los estudiantes mexicanos.
La diferencia entre los alumnos socioeconómicamente favorecidos y desfavorecidos es de 68 puntos, por debajo de los 85 puntos registrados en promedio por la OCDE
La brecha menor frente al promedio internacional, sin embargo, no significa que México haya resuelto sus desigualdades educativas. El desempeño general del país es bajo y son pocos los estudiantes que consiguen colocarse en los niveles superiores.
Sólo 11.6% de los estudiantes socioeconómicamente desfavorecidos es considerado académicamente resiliente, es decir, logra un desempeño elevado pese a encontrarse en una situación de desventaja socioeconómica.
En ciencias, los estudiantes inmigrantes obtuvieron 369 puntos, frente a 418 de los estudiantes nativos, una diferencia de 49 puntos.
A mitad de Latam
En el contexto latinoamericano, México mantiene una posición intermedia.
En ciencias obtuvo 414 puntos, los mismos que Colombia. En lectura alcanzó 408 puntos, nueve más que Colombia, y en matemáticas registró 388, siete por encima del país sudamericano.
Chile y Uruguay se ubicaron por encima de México en las tres áreas principales, con 442 y 445 puntos en ciencias, respectivamente, y 403 y 405 en matemáticas.
La prueba también incorporó por primera vez la resolución de problemas computacionales, en la que México obtuvo 453 puntos, frente a 500 del promedio de la OCDE, un resultado que no presentó una diferencia estadísticamente significativa.



