
Las autoridades de Filipinas investigan a Thomas Markle, padre de Meghan Markle, por acusaciones de que poseía imágenes de abuso sexual infantil, informó el viernes el subsecretario de Justicia filipino, Nicholas Ty. Meghan, esposa del príncipe Enrique, se dijo profundamente consternada después de que medios británicos dieran a conocer el caso.
Nuestro grupo de trabajo contra la trata de personas y contra el abuso y la explotación sexual de menores en línea (OSAEC) en Cebú está investigando actualmente el asunto», dijo Ty a Reuters.
El ministro del Interior filipino, Jonvic Remulla, dijo a Reuters que fue el hijo de Markle, hermanastro de Meghan y también llamado Thomas, quien entregó a la policía pruebas de las acusaciones, incluido un computador portátil. Según Remulla, se cree que el padre de Meghan, que vivió en Cebú, está ahora de vuelta en Estados Unidos.
Lo que dijo Meghan en su comunicado
Los periódicos The Sun y Daily Mail publicaron que Thomas Markle Jr. afirmaba haber encontrado un conjunto de imágenes pertenecientes a su padre en la que fue su antigua vivienda en Filipinas, y que la policía de ese país había abierto una investigación.
«Estoy profundamente consternada por las noticias que salieron a la luz en las últimas 24 horas, y mis pensamientos están con todos los niños que puedan haber sufrido daños», afirma la duquesa de Sussex en el comunicado.
Meghan, de 45 años, precisó que su distanciamiento estuvo motivado por la necesidad de proteger a sus dos hijos, Archie, de siete años, y Lilibet, de cinco. No tiene contacto con su padre desde los preparativos de su boda, en 2018.
«En 2018, se envió una carta a la Policía Metropolitana de Londres y al departamento de Protección de la Familia Real y de Personas Especialmente Protegidas. Posteriormente, esa carta me fue remitida. En ella se formulaban acusaciones preocupantes e inquietantes contra mi padre, y se me aseguró que se estaban investigando», afirma Meghan.
Según la agencia británica PA, la carta habría sido entregada a la duquesa poco después de su boda con Enrique, en mayo de 2018.
Espero que ahora pueda entenderse que, a pesar de las distorsiones difundidas a lo largo de los años por ciertos medios de comunicación, mi distanciamiento de mi padre y mi decisión de no permitirle mantener contacto con nuestros hijos obedecieron a una sola razón: protegerlos», añade Meghan.
Meghan había retomado el contacto con su padre, antiguo director de fotografía de la televisión estadounidense, en diciembre de 2025, cuando fue hospitalizado en Filipinas tras sufrir una amputación de la pierna izquierda.
Investigaciones abiertas y rechazo del padre
Consultada por la AFP, la Policía Metropolitana de Londres declaró estar «verificando» la información sobre la posible transmisión de la carta. Una fuente cercana al caso indicó que la policía nunca había investigado al padre de Meghan ni lo estaba haciendo actualmente.
En Estados Unidos, un portavoz del FBI dijo que estaba «al tanto de las acusaciones» y que proporcionará apoyo, según corresponda, a las autoridades filipinas.
También investigaremos cualquier acusación relacionada con violaciones federales de la ley estadounidense», añadió el comunicado del FBI.
Thomas Markle, de 82 años, rechazó las acusaciones en una entrevista con el Daily Mail desde Florida, donde las calificó de «un montón de mentiras» y de mentiras repugnantes. Reuters no pudo contactarlo de inmediato.
«Estoy conmocionado, dolido y muy afectado por las acusaciones que mi hijo vertió contra mí. Jamás podría hacer aquello de lo que se me acusa. Es lo peor de lo que alguien podría acusarme», declaró Markle.



