
Los 15 mil millones de dólares que el juez Brian Cogan ordenó decomisar a Ismael el Mayo Zambada, serían parte de una estrategia para desmantelar los remanentes de la organización criminal que estaba bajo el mando del otrora mando, opinaron analistas de seguridad.
“Será un golpe muy fuerte para su facción que sigue operando, y que actualmente sostiene una guerra contra el cártel de los Chapitos”, opinó Leonardo Silva, ex agente de la DEA en México.
De acuerdo al analista, parte de la estrategia del gobierno estadounidense es asegurar cuantos bienes inmuebles tenga a su nombre, de sus familiares o de los diferentes prestanombres que el narcotraficante pudo tener, y para ello tendría que obligar a quienes aún operan en su nombre, para que cedan las propiedades.
“Nunca va a pagar esa cifra, pero si coopera, definitivamente van a colectar lo que puedan”, sostuvo Silva, autor del libro de investigación El Reino del Terror.
El monto designado por el juez Cogan representa una cifra récord entre las cantidades que Estados Unidos pretende decomisar a narcotraficantes mexicanos, superando ampliamente los 12 mil 600 millones exigidos a Joaquín el Chapo Guzmán, cuando fue sentenciado a cadena perpetua.
La cantidad que se pretende decomisar a Zambada García, abrió los ojos de particulares, como la familia LeBarón, de Chihuahua, que demandó que parte de los bienes que decomisen a el Mayo les sea entregado, para reparar el daño por la masacre de Bavispe ocurrida en 2019, y en la que involucra al capo sinaloense, mientras que el gobierno mexicano también alzó la voz, y solicitó una parte del capital, incluyendo dinero en efectivo, vehículos, bienes inmuebles, joyas, y empresas.
“Vamos a pedirle a la Fiscalía que revise que una parte de ese dinero regrese a México para apoyar a la población más pobre”, dijo la presidenta de México Claudia Sheinbaum Pardo, durante una de las conferencias mañaneras.
En el caso de los LeBarón, el juez Cogan explicó que las víctimas no tienen el poder de exigir o intervenir en el momento en que el gobierno emite una orden de decomiso, mientras que, en el caso de la petición del gobierno de México, Estados Unidos aún no se ha pronunciado si procede o no la petición, aunque históricamente el Departamento de Justicia estadounidense no ha entregado un solo centavo de los bienes decomisados a narcotraficantes.
Para Frank Pérez, abogado de Zambada García, la cantidad reclamada es imposible de cubrir, pues el capo nunca tuvo bienes a su nombre, además de enfatizar que es imposible juntar esa cantidad.
“Cómo va a pagar algo que no tiene. Es imposible”, dijo lacónicamente el abogado a este semanario.
Según agentes estadounidense familiarizados con negociaciones entre capos mexicanos con fiscales de EU, la suma que generalmente se contempla es derivada de los años que un narcotraficante se mantiene activo, con estimaciones de droga que traficó, las cuales se multiplican con el precio de la droga en los mercados negros.
“Es claro que este dinero no se va a pagar, en primera porque fue sentenciado a cadena perpetua, y porque seguramente no lo tiene, pero sí hay situaciones en donde un decomiso si se cubre, por ejemplo alguien que es sentenciado a 20 años, entonces sí se cubre, cómo fue el caso de Osiel Cárdenas Guillen”, explicó Silva, refiriéndose a los 50 millones de dólares que el fundador de los Zetas debió pagar al gobierno estadounidense.
Ello abriría la posibilidad de que, capos que actualmente cooperan con los fiscales estadounidenses, como es el caso de Vicente Zambada Niebla, Jesús el Rey Zambada, y Ovidio y Joaquín Guzmán López, realmente sí tengan que pagar y para ello vendan muchas de las propiedades que tienen en Culiacán y en otras partes de la república.
“Eso sería especular, pero no sabemos qué va a pasar con esos casos, lo que sí sabemos es que el decomiso que pretenden hacer al Mayo es histórico”, abundó Silva.
En Sinaloa, es de dominio público que los capos de alto perfil, nunca ponen propiedades a su nombre, precisamente, para no verse envueltos en un dilema como el que enfrenta Zambada García.
“El señor no tenía nada a su nombre, eso es obvio, por los motivos que todo mundo conoce, pero no sólo él, cualquier narcotraficante que ha amasado un capital considerable, tiene una red de prestanombres que se encargan de blanquear el dinero, pero eso todo mundo lo sabe”, dijo un operador de la Mayiza que habló con este semanario y con el diario New York Times.
Hasta el cierre de esta edición, no existía fecha en que el gobierno estadounidense empezaría a cobrar parte de los bienes que están en poder de los prestanombres del Mayo Zambada.
Con información de Ríodoce



