
23 de julio/ Cancún, Q. Roo. – La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Quintana Roo pidió a las autoridades de los tres órdenes de gobierno, reforzar las medidas de seguridad sanitaria y de prevención ante la alerta relacionada con Cyclospora cayetanensis, un parásito asociado con enfermedades gastrointestinales que ha motivado investigaciones sanitarias en Norteamérica.
La presidenta del organismo en el estado, Jovita Portillo Navarro, indicó que el tema debe abordarse desde la prevención y no únicamente a partir de los casos que se han dado a conocer, al considerar que la protección de la salud requiere la participación de autoridades, productores, comercios, empresas y consumidores.
Portillo Navarro citó datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), según los cuales una de cada 10 personas en el mundo enferma cada año por consumir alimentos contaminados, lo que representa alrededor de 600 millones de casos y 420 mil fallecimientos anuales.
La empresaria declaró que esas cifras muestran la importancia de mantener medidas permanentes de inocuidad alimentaria y recordó que, en Quintana Roo, donde el turismo constituye una de las principales actividades económicas, millones de personas consumen alimentos preparados diariamente en hoteles, restaurantes y establecimientos comerciales.
En ese contexto, sostuvo que la confianza de visitantes, residentes e inversionistas también depende del cumplimiento de protocolos de higiene y seguridad alimentaria en toda la cadena de preparación y comercialización de alimentos.

Como parte de las acciones preventivas, la presidenta de Coparmex Quintana Roo exhortó a la población a lavarse las manos antes de preparar y consumir alimentos, desinfectar frutas y verduras, utilizar agua potable, conservar los alimentos en condiciones adecuadas y acudir a valoración médica cuando existan síntomas persistentes, además de evitar la automedicación.
También consideró que las alertas sanitarias deben servir para fortalecer la cultura de la prevención y no para generar temor, ya que una población informada tiene mayores posibilidades de identificar riesgos y reducir afectaciones.
Portillo Navarro añadió que la competitividad de un destino también está vinculada con la confianza que ofrece en materia de salud pública, al señalar que un problema sanitario puede tener efectos no solo sobre las personas, sino también sobre las familias, las empresas y los sectores productivos.



