Mientras se invierten millones en obras de dudoso valor turístico, el patrimonio natural y monumental de Campeche cae al olvido; la caverna ubicada en Hopelchén está reabsorbida por la selva y sus instalaciones vandalizadas



San Francisco de Campeche, Cam., 29 de septiembre. — Mientras el Gobierno del Estado destina recursos millonarios a obras de impacto turístico cuestionable —el barco de latón, el jaguar de bronce, el Tren Ligero—, los verdaderos tesoros de Campeche, aquellos que en su época atrajeron a miles de visitantes y dejaban derrama económica, se abandonan a su suerte y se desmoronan.
El Centro Histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ya no luce: el tiempo, la salitre y la indiferencia oficial lo han ido consumiendo. Y no es el único caso. Las Grutas de Xtacumbilxunaán, en Hopelchén, formación natural de millones de años, se encuentran en estado de abandono total.
Lo que muestran las imágenes
Registros recientes revelan que las instalaciones de recepción, taquillas y acceso principal están deterioradas, saqueadas y vandalizadas. La senda que conducía a la entrada de la caverna hoy es prácticamente intransitable: la maleza, troncos caídos, piedras y obstáculos han recuperado el paso en una zona que de por sí ya es de difícil acceso. El recinto permanece clausurado y la selva lo está reabsorbiendo.
Para el Gobierno estatal los atractivos naturales de la entidad son de menor importancia, prefiriendo promover iniciativas como el jaguar de bronce y el barquito de herrería.



