



Izamal, Yucatán.- Francisco Rosendo Castillo Vázquez nacido en esta ciudad mágica y avecinado en Puebla, nació con un gran talento, y sin tomar clases de pintura se ha vuelto un artista plástico profesional cuyas obras oscilan entre los 70 a 160 mil pesos, según el grado de dificultad.
El artista Plástico Francisco Rosendo Castillo Vázquez platicó sobre como fue su vida antes de ser un exitoso artista de artes pláticas.
Don Francisco dijo «soy originario de esta hermosa ciudad y tengo 59 años, desde muy pequeño me gustó el dibujo, pintaba barcos, casas, árboles, entre otros dibujos, cosas, todo lo que un niño quiere hacer con el lápiz y el papel, a los 17 años tuve la oportunidad de entrar a la escuela de Bellas Artes en Mérida, pero solo estuve unos 6 o 7 meses porque tuve un accidente y perdí mi lugar en Bellas Artes, a los 22 años me tuve que ir a los Ángeles, ya que un amigo me invitó a trabajar en un restaurante.
Luego entre a trabar en serigrafía artística, ahí hacíamos reproducción de pinturas en edición limitada para galerías y ahí es donde aprendí mi técnica, pero solo me dedique a trabajar y nunca me dedique a lo que a mí me gustaba, a excepción de una pintura del convento que hice, esa fue mi primera pintura, en 1988 se lo traje a mi papá de regalo, en ese entonces mi papá lo manda a enmarcar con un carpintero y después de unos días, el carpintero le dijo a mi papá qué entraron a robar al taller y robaron la pintura, después de unos años la recupere, ahora la tengo en mi casa».
«Paso el tiempo y empecé a trabar en plataformas marinas, ahí trabajaba 28 y descansaba 28 en mi descanso me aburría y le dije a mi esposa ‘quiero pintar’ ella me apoyo y fuimos a comprar el material y mi segunda obra fue el ‘cerro de Atlixco’ el cerro de San Miguel, el primer trabajo barroco fue el ciprés de la catedral de Puebla, yo me especializo en arte barroco y de ahí en adelante empecé a pintar el arte barroco, tengo obras como la cocina de Santa Rosa, el atrio de Izamal, la casa de Hernán Cortes y la Malinche en la antigua Veracruz, la capilla del Rosario de puebla, el Camarín de la virgen de Izamal, la Iglesia de Santo Domingo en Puebla, la Biblioteca Palafoxiana en Puebla, la compañía de Jesús en Puebla, la sacristía de la compañía de Jesús, Santa María Tonantzintla, entre muchas obras más».
«El trabajo de pintura lo empecé a hacer los 35 años, pues el conocimiento no se mide, los cuadros que pinto son de 1.80 1.60. 1.10 o 1.20, yo no tuve un documento oficial que me señale como pintor profesional, todo es Gracias a Dios que me dio la vista, la habilidad, las manos y el talento para pintar, el barroco, las grecas, cómo hay en Querétaro, Oaxaca, en el DF.
Cada obra me lleva tres meses, un mes con lápiz y dos meses en la pintura, ahora tengo 45 obras de esas obras, 12 ya no son mías porque ya las vendí, tengo compradores de acá de Izamal y de varios estados de la república, cada obra oscilan entre 70 y 160 mil según el grado de dificultad» finalizó.



