
Este año 2026 ha sido particularmente lluvioso en la zona de la península de Yucatán, incluso desde el pasado mes de marzo. Muestra de ello las lluvias que se presentaron anormalmente por arriba de lo normal en marzo abril y sobre todo las de mayo, que marcaron historia pluvial en nuestro territorio. Sin embargo, Chaak no ha sido benévolo en toda la península de Yucatán, y principalmente el estado de Quintana Roo ha estado teniendo una anomalía negativa de las precipitaciones, a tal grado que ya llegó a un nivel de sequía moderado.
De acuerdo con datos oficiales del Monitor de Sequía de Servicio Meteorológico Nacional de México, en su último corte indica que sectores principalmente costeros del Estado de Quintana Roo, ya están experimentando una sequía moderada, mientras que en el resto de su territorio se presentan condiciones anormalmente secas. De igual forma este escenario se está dando en el sector sur del Estado de Campeche.
No obstante, en el resto de la península, las condiciones de sequía son nulas prácticamente desde la primavera, contrastando de una manera importante la situación hidrológica en nuestra geografía.
¿Qué es lo que está haciendo que las lluvias no sean parejas en la península de Yucatán?
En la península de Yucatán así como muchas regiones del mundo, se presentan circulaciones atmosféricas muy locales que influyen de manera importante en la distribución e intensidad de las precipitaciones. Es por eso que en ocasiones en territorios no tan extensos, puede haber una diferencia climática significativa, lo cual está principalmente asociado, a la orografía o circulación local de vientos que distribuyen la humedad de una manera particular.
En el caso de la península, un factor importante que influye en la formación de tormentas es nuestra conocida «vaguada maya», que es una línea de inestabilidad que se forma todas las tardes por efecto del calentamiento diurno, y se extiende desde el oriente de Yucatán hasta el suroeste del Estado de Campeche.
La vaguada maya al manifestarse genera convergencia hacia su interior, absorbiendo aire húmedo procedente del Golfo de México desde las costas de Yucatán y Campeche, así como de Quintana Roo desde el Caribe. Este aire húmedo al ascender a lo largo del eje de dicha vaguada, se condensa y forma nubes de desarrollo vertical que llegan a ser tormentas. Es importante destacar que la vaguada maya en ocasiones por sí sola puede causar la formación de tormentas, pero cuando entra de interacción con sistemas adicionales, como ondas tropicales y vaguadas en distintos nivel de la troposfera, las precipitaciones suelen ser más intensas y extendidas.
Vaguada maya y «El Niño» se está robando las lluvias a Quintana Roo.

En la actual temporada de lluvias, el Estado de Quintana Roo ha recibido menos precipitación al grado de que ya entró un nivel inicial de sequía, debido a que toda la inestabilidad se está manifestando hacia el interior de la península de Yucatán por la formación de la vaguada maya.
La humedad que pudiese engendrar nubes de tormenta en el estado de Quintana Roo, es absorbida rápidamente hacia el eje de la vaguada maya, y prácticamente roba todo esta energía y la concentra hacia el otro lado, permitiendo que las lluvias se descarguen sobre buena parte de los estados de Campeche y Yucatán. Incluso con todo y la llegada de ondas tropicales y la vaguadas em altura, la vaguada maya es la que orienta donde se formará las tormentas, y este año la tendencia es delo otro lado del territorio quintanarroense.
Este 2026 en particular, en comparación con años anteriores, ha mostrado una vaguada maya más fortalecida, debido a que las temperaturas se han mantenido bastante calurosas este verano, alcanzando valores cercanos a los 40 °C.
Otro factor importante es que debido al fenómeno de «El niño», han sido pocas las ondas tropicales que lleguen activas desde el Caribe y no hemos tenido la influencia de ciclones tropicales, situaciones meteorológicas que en caso de presentarse, cambian completamente la circulación de vientos en la región y generaliza las precipitaciones, distribuyéndolas también hacia el estado de Quintana Roo.
De hecho para que las costas de Quintana Roo tengan lluvias importantes es necesario que se aproxime una onda tropical vigorosa, que ya traiga consigo fuerte actividad de tormentas desde antes de llegar a la península, o bien un sistema organizado de tormentas se manifieste, como la vaguada monzónica que prácticamente no se ha visto a lo largo de esta temporada de lluvias. Finalmente, sería necesaria la afectación de algún ciclón tropical que para nada se han representado nuestra zona.
En resumen, la falta de lluvia en el estado de Quintana Roo está directamente ligada a un cambio de patrón atmosférico asociado a la disminución de intensidad de fenómenos tropicales en el Caribe, debido al fenómeno de «El niño», y a la presencia importante de la vaguada maya, que se encarga de absorber toda la humedad hacia el otro lado de la zona peninsular, evitando que la convección se de en el estado de Quintana Roo.
Ya veremos si a partir del mes de septiembre y octubre, que es cuando se incrementa la actividad de los sistemas tropicales importantes, se presenta algún cambio, si no, la vaguada maya seguirá reinando y ubicando la lluvia fuera del estado de Quintana Roo, lo cual podría hacer más grabe las situación de sequía en el estado.



