
El Buró Federal de Investigaciones (FBI) presentó cargos contra nueve personas presuntamente vinculadas a una organización criminal que operaba en el área de Los Ángeles, California, y que es investigada por delitos relacionados con extorsión, tentativa de homicidio, tráfico de drogas y posesión ilegal de armas.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, ocho de los acusados estarían relacionados con la pandilla carcelaria conocida como “Mexican Mafia”, una de las organizaciones criminales más identificadas por las agencias de seguridad en Estados Unidos.
Entre los señalados figuran José Montano, Stéphane Lechuga, Joseph Rizo, Irving Cisneros, Jovana Reyes, Rubén Figueroa, Jeffrey Griffin y David Arenas.
Según el FBI, la investigación comenzó en julio pasado después de un intento de homicidio ocurrido en la ciudad de Pomona, ubicada en el condado de Los Ángeles.
Las pesquisas también abarcan un caso de extorsión presuntamente relacionado con los mismos involucrados.
De acuerdo con la acusación, la víctima habría sido obligada a pagar dinero para evitar nuevas agresiones y para recuperar un vehículo que previamente le había sido robado.
Las autoridades sostienen que las acciones fueron coordinadas por integrantes de la organización debido a una supuesta deuda que la víctima mantenía con el grupo criminal.
Los documentos del caso señalan que, en julio, la víctima circulaba por una calle residencial de Pomona cuando un sospechoso abrió fuego en su contra.
La investigación indica que se realizaron entre 12 y 15 disparos con arma de fuego.
Posteriormente, el atacante habría recogido y limpiado los casquillos utilizados para dificultar la obtención de pruebas forenses por parte de las fuerzas de seguridad.
Tras el ataque, presuntos integrantes de la organización se comunicaron con la víctima para exigirle el pago de 2 mil dólares a cambio de detener las agresiones y facilitar la devolución de su vehículo.
Como parte de la operación, agentes federales y autoridades locales ejecutaron órdenes de cateo en distintos puntos relacionados con la investigación.
Durante los registros fueron asegurados aproximadamente 200 mil dólares en efectivo, así como una cantidad no especificada de metanfetamina.
Además, las autoridades incautaron 11 armas de fuego sin número de serie, conocidas comúnmente como armas fantasma, las cuales suelen ser más difíciles de rastrear por las corporaciones policiales.
El FBI y el Departamento del Sheriff del Condado de Los Ángeles señalaron que las investigaciones continúan para determinar el alcance completo de la organización y establecer la participación de cada uno de los imputados.
Las autoridades federales no descartan nuevas detenciones conforme avance el proceso judicial.
Con información de Excélsior



