
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), anunció este jueves 23 de julio una contundente ofensiva financiera contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La medida incluye sanciones contra más de 50 personas y entidades mexicanas, señaladas de participar en actividades de lavado de dinero, tráfico de drogas y apoyo logístico a la organización criminal.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, subrayó que “el presidente Trump ha dejado claro que los cárteles terroristas serán desmantelados”, y añadió que la acción afecta a la cúpula, los financistas y las redes criminales del CJNG, privándolos de los recursos que utilizan para traficar fentanilo y aterrorizar comunidades.
Entre los sancionados figura Juan Carlos González, alias “Pelón”, con doble nacionalidad mexicana y estadounidense, quien asumió el liderazgo del cártel tras la muerte de su padrastro, Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, abatido en febrero de 2026.
Pelón enfrenta cargos por narcotráfico en una acusación federal en el Distrito de Columbia, y el Departamento de Estado ofrece hasta 5 millones de dólares por información que conduzca a su captura. Antes de convertirse en líder, dirigió un brazo armado del CJNG responsable de actos de violencia significativos.
Redes familiares y empresariales
La OFAC destacó que los líderes del CJNG confían sus activos a familiares y socios cercanos para ocultar ganancias ilícitas. La red de Audias Flores Silva, alias “Jardinero”, continúa operando pese a su arresto en abril de 2026, con presencia en Jalisco, Nayarit, Michoacán, Guerrero y Zacatecas.
Entre los sancionados se encuentran familiares y colaboradores que administran empresas fachada en sectores como gasolineras, licorerías, textiles y agroindustria. Estas compañías han servido para encubrir operaciones de lavado de dinero y mantener el control territorial del cártel.
Asimismo, la OFAC designó a Gerardo Botello Rodríguez, alias “El Cachas”, miembro de alto rango del CJNG, junto con varios de sus familiares y empresas vinculadas, entre ellas compañías de calzado infantil, seguridad privada y producción de tequila.
La acción se llevó a cabo bajo la Orden Ejecutiva 14059, dirigida contra la proliferación internacional de drogas ilícitas, y la Orden Ejecutiva 13224, que apunta a organizaciones terroristas y sus simpatizantes.
El operativo refleja la coordinación de múltiples agencias estadounidenses, incluyendo el FBI, la DEA, el HSI y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de México, en un esfuerzo conjunto para golpear las redes financieras del CJNG.
El CJNG, considerado uno de los cárteles más violentos y poderosos de México, es responsable de una proporción significativa del tráfico de fentanilo y metanfetaminas hacia Estados Unidos. Con estas sanciones, Washington busca debilitar no solo a sus líderes visibles, sino también a las personas y empresas que sostienen su estructura económica.
Con información de Excélsior



