
La administración del presidente Donald Trump usará en breve en la frontera con México un sistema de arma no letal diseñado por el Pentágono para sofocar intensamente a las personas.
De acuerdo con un memorándum interno del Departamento de Defensa firmado por el secretario Pete Hegseth y filtrado a CNN, el Pentágono aprobó el préstamo temporal por siete meses de una unidad del Sistema de Denegación Activa (ADS) al Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Cómo funciona el arma de energía térmica?
Desarrollado por el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea y la Dirección Conjunta de Armas No Letales, el sistema proyecta ondas electromagnéticas a una frecuencia de 95 gigahertz (GHz).
A esta frecuencia, la energía penetra la piel humana a una profundidad diminuta de 0.4 milímetros (1/64 de pulgada), afectando únicamente los receptores superficiales del dolor (nociceptores) sin dañar capas de grasa subdérmica u órganos internos.
El rayo de energía provoca una sensación de ardor cuando entra en contacto con la piel. El efecto de hormigueo resultante dura entre 10 y 15 minutos, pero también genera una necesidad instintiva e irresistible de huir del área. Montado en vehículos tácticos y guiado por cámaras electroópticas, el artefacto tiene un alcance de poco más de 800 metros (unas mil yardas).
Aunque la información no detalla en qué tramo se activará ni si se empleará de la frontera hacia territorio mexicano (lo cual es factible dado que los migrantes se encuentran con patrulleros), respondería a planes para dispersar multitudes en zonas de alto flujo. CNN basó su información en un memorándum que le filtraron, pero ese documento no dice en qué tramo de la frontera se activará.
Antecedentes y riesgos del sistema ADS
El Pentágono lo ha desplegado en varias ocasiones sin llegar a usarlo operativamente, como en Afganistán, en 2010, y durante las protestas masivas por la muerte de George Floyd, en 2020. Reportes de medios estadunidenses como The New York Times agregan que en 2018 la entonces secretaria del DHS, Kirstjen Nielsen, rechazó usarlo en la frontera tras calificarlo de inhumano.
Un portavoz de CBP dijo que su institución evalúa continuamente nuevas tecnologías, especialmente aquellas que mejoran la eficacia operativa y fortalecen las capacidades de la misión.
Mientras tanto, la ONG Physicians for Human Rights e integrantes del Congreso estadunidense advirtieron sobre graves riesgos de quemaduras e impacto en los ojos ante exposiciones prolongadas. Defensores de derechos humanos rechazan el ADS por considerarlo un trato cruel e inhumano. Advierten que el dolor extremo puede desatar pánico masivo y estampidas fatales en la frontera. Además, denuncian riesgos severos en niños o embarazadas y su potencial uso para la tortura.



