Cultura

Dos historias entreveradas / Carlota y el camino real

Uriel Gallegos vino con su familia de Aguascalientes a la entidad en 2018 y decidieron radicarse en Sisal. Allí escucharon historias sobre la visita de Carlota a Yucatán en 1865 y sobre el camino real de Mérida hasta ese puerto. Buscaron y encontraron información histórica, pero se dieron cuenta de que no existía suficiente material visual sobre la emperatriz y su recorrido de esa antigua vía de comunicación.

Eso los motivó a llevar a cabo un cortometraje, el que sin embargo ha trocado en una miniserie de cinco capítulos titulada Sisal: una escala imperial en el camino real, cuya introducción se presentó ayer en el teatro 1 de la Universidad Modelo.

Antes de la proyección hubo una mesa en la que participaron Héctor Durán e Ivonne Tzab Yam, ambos de la citada casa de estudios, Jorge Jiménez Ricalde, presidente de la Ayerac, y Faulo Sánchez Novelo.

Los panelistas subrayaron la importancia económica y social de aquel estratégico camino por el que transitaron durante varios siglos personas, vehículos, animales y mercancías, pues se trazó sobre un sacbé prehispánico. El camino real era la arteria que unía haciendas, estancias, pueblos y ciudades con sus correspondientes manifestaciones culturales.

Sobre Carlota en Yucatán se citaron hechos que constan en documentos, pero también de las leyendas que a lo largo de los años se han tejido en torno a su estancia aquí y su recorrido por varias poblaciones ubicadas sobre los caminos reales de Mérida-Sisal y Mérida-Campeche. Ejemplo de lo primero: se ocultaron o destruyeron varios falos, símbolos de la fertilidad, que abundaban en la zona arqueológica de Uxmal, con tal de no incomodar a la visitante; ejemplo de lo segundo: que se bañó en varios cenotes.

Se preguntó a los panelistas qué reconocería o de qué se sorprendería Carlota si pudiera regresar en el tiempo a Mérida. Reconocería, sin duda, el centro de la ciudad, pues permanecen en pie la mayor parte de los edificios donde se hospedó o visitó, lo mismo que algunos leguarios de los caminos reales; en cambio, extrañaría la desaparición de la espesa floresta que había en la península en aquella época y de los numerosos animales que tiraban de los carruajes; también se sorprendería del caótico y desmesurado crecimiento de la capital yucateca, del denso tráfico, molesto ruido y el excesivo calor.

Los participantes coincidieron en que Carlota fue la primera mujer gobernante que visitó estas lejanas tierras (el segundo fue Porfirio Díaz en 1906) y que esa visitó dejó huella en varias generaciones de yucatecos.

Al final se puntualizó que, si bien Maximiliano y Carlota fueron personajes cautivadores para mucha gente, no debemos olvidar que su presencia aquí fue resultado de una grave desavenencia entre los mexicanos que posibilitó que la facción conservadora, con el apoyo de la intervención francesa, lograra imponerlos en el gobierno, no obstante que Benito Juárez había sido electo para ese cargo.

El capítulo introductorio muestra, de manera no convencional, entrevistas, fotografías y animaciones de material de época, que paulatinamente se van ensamblando hasta dejar claro cuál es el propósito de la historia que allí se cuenta.

Hubo reconocimientos y obsequios para el director del proyecto y los panelistas.

Uriel Gallegos, su esposa Bárbara Pérez Loera y Luz Ángela Salas Ramírez impulsan el proyecto popular Cinema Paradiso Sisal en colaboración con el IMCINE.

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