Cultura

Crónicas Gastronómicas 22

Antes del sandwichón y los arrolladitos: pan Pullman, sandwich loaf y recetas yucatecas de fiesta

Sandwichón y arrolladitos son respuestas yucatecas al pan de molde. Fotografía tomada por Lizbeth Ayala.

Dos caminos del mismo pan

            Antes de que el sandwichón y los arrolladitos fueran parte de las fiestas yucatecas, ya existía una idea práctica: usar una barra larga de pan de molde o pan Pullman, cortarla a lo largo, rellenarla, cubrirla o enrollarla, enfriarla y servirla en celebraciones. La historia no empieza con una sola receta ni con un solo inventor. En recetarios y manuscritos yucatecos aparecen nombres como sándwich cake, sándwiches de tres pisos, sándwich con salsa de queso crema, sándwiches serpentina y sándwiches arrollados. Todos muestran cómo el pan de molde empezó a usarse de nuevas maneras en la cocina de fiesta en Yucatán.

rel="nofollow"

            La idea central es sencilla: el sandwichón y los arrolladitos son dos caminos distintos que salieron del mismo pan largo. Uno tomó la forma de pastel salado, armado en capas, cubierto y decorado; ese camino lleva al sandwichón. El otro convirtió el pan en una lámina que se rellena, se enrolla, se enfría y se corta en rodajas; ese camino lleva a los arrolladitos. En Estados Unidos existían preparaciones parecidas, como el party sandwich loaf, el frosted sandwich loaf, rolled sandwich y el sandwich cake, pero eso no prueba un origen directo. Lo más importante está en las recetas locales, donde la idea se volvió yucateca.

La pista del sandwich loaf

            El antecedente más temprano de esta línea aparece en The Washington Post, donde Dorothy Duncan publicó en 1935 la nota “Breadless sandwich is latest innovation”. La referencia muestra que, desde los años treinta, la prensa estadounidense ya registraba formas novedosas de presentar el sándwich. Esa pista ayuda a entender el ambiente culinario del que más tarde saldrían panes salados de fiesta como el sandwich loaf, el party sandwich loaf y el frosted sandwich loaf. En 1964, por ejemplo, La Habra Star, de California, publicó una receta de Party Sandwich Loaf: pan sin rebanar, cortado en capas largas, rellenado, enfriado y cubierto con queso crema. En Yucatán, sin embargo, no se trata de buscar una receta “madre”, sino de ver cómo esa cultura del pan de molde festivo fue adaptada en casas, recetarios y cocinas locales.

            Las palabras también dan pistas sobre esa influencia. Sandwich loaf puede entenderse como “pan de sándwich en forma de barra”; party sandwich loaf, como una barra preparada para reuniones; frosted sandwich loaf, como una barra salada cubierta con queso crema, casi como si fuera pastel; y sandwich cake, como un sándwich armado y decorado con apariencia de pastel. En las recetas yucatecas aparecen términos como sándwiches, three-deckers y Sándwich cake. No son solo palabras sueltas: muestran una época en la que productos, técnicas y nombres ingleses entraron a la vida cotidiana. En Yucatán, esa influencia estadounidense se hizo más visible entre los años treinta y mediados del siglo XX, cuando el pan de molde, los productos industrializados, la refrigeración doméstica, las cremas, los quesos comerciales y el vocabulario de fiesta empezaron a mezclarse con la cocina local.

El camino del sandwichón

“Yucatán adaptó el modelo extranjero a su mesa y a su manera de celebrar”. Fotografía tomada por Lizbeth Ayala.

            Una receta reveladora es el sándwich cake, atribuido a los manuscritos de doña Beatriz Montalvo y Cárdenas. Aunque estos documentos no tienen una fecha exacta, por testimonios de sus familiares sabemos que pertenecen a la primera mitad del siglo XX; por eso ayudan a ubicar esta preparación dentro de una etapa temprana de adaptación del pan de molde en Yucatán. La receta lleva jamón cocido, queso crema, carne enjamonada o mortadela, leche evaporada, chiles jalapeños, mantequilla, mostaza y tres barras de pan cortadas a lo largo. El relleno se coloca en moldes de pan hasta formar una pieza completa. Luego se cubre y se decora “como un cake”. Todavía no se llama sandwichón, pero ya se parece mucho.

            Otra receta importante es la de sándwiches three-deckers, o “de tres pisos”, incluida en la décima edición de Cocina y repostería práctica, de doña Conchita Hernández Fajardo. Usa pan de sándwich, puerco, huevos, pimientos morrones, chiles dulces, mantequilla, mostaza y mayonesa. El pan se corta a lo largo en cuatro rebanadas, se arma por capas, se prensa, se cubre con un paño húmedo y se guarda en la nevera. Como el ejemplar citado no tiene fecha, no podemos asegurar que la receta estuviera ya en la primera edición de 1932. Aun así, confirma que la idea de armar un pan largo por capas ya circulaba en los recetarios yucatecos.

            La receta de la Sra. Gertrudis Urzais de Bolio, titulada “Sándwich con salsa de queso crema”, nos acerca todavía más al sandwichón. Aparece en el Libro de cocina. Recetas de damas yucatecas. Bazar de Navidad, publicado en Mérida en 1955. Ahí se pide cortar el pan a lo largo en cuatro rebanadas, rellenarlas con jamón, queso Kraft, crema Nestlé, pollo, mantequilla y mostaza, cubrir todo con queso crema y adornar con flores de chile morrón, clara de huevo, yema y perejil. Aunque no usa el nombre sandwichón, ya tiene casi todos sus rasgos: pan largo, capas, rellenos distintos, cobertura cremosa y decoración.

Los arrolladitos: la otra vida del pan Pullman

Sandwich loaf. (Betty Crocker’s, 1956).

            Mientras el sandwichón siguió el camino del pastel salado, los arrolladitos siguieron el camino del rollo. No son un sandwichón pequeño: son otra manera de trabajar el mismo pan. Aquí la acción principal no es cubrir, sino arrollar: volver flexible el pan Pullman, untarlo, rellenarlo, enrollarlo, enfriarlo y cortarlo en rodajas pequeñas para servir. Ese procedimiento tiene un antecedente formal reconocible en el rolled sandwich, una preparación ya registrada en recetarios estadounidenses de la primera mitad del siglo XX.

            En 1001 Sandwiches, compilado por Florence A. Cowles y publicado en Boston por Little, Brown and Company en 1936, el rolled sandwich aparece como una técnica definida: pan de molde aplanado, untado, enrollado, enfriado y cortado. La referencia no prueba una filiación directa con los arrolladitos yucatecos; más bien muestra que la forma del sándwich enrollado ya pertenecía al repertorio culinario estadounidense antes de las versiones locales documentadas.

            Las mejores pistas locales para esta segunda línea están en dos recetas: los sándwiches serpentina y los sándwiches arrollados. En ambas, el pan se corta a lo largo, se suaviza o se extiende con rodillo, se unta, se cubre con rellenos salados, se enrolla, se envuelve, se refrigera y se corta en rodajas. Es un procedimiento distinto al del sandwichón: no se arma una pieza por capas, sino un rollo frío que después se rebana.

            La receta de sándwiches serpentina, publicada en el Nuevo manual de cocina yucateca de 1945, es básica para entender ese paso de la forma general al uso local. Usa pan Pullman, puerco, jamón, jalapeños, pimientos morrones, pickles, queso crema, mostaza, mantequilla y salsa de tomate. El procedimiento pide quitar las cortezas, cortar el pan a lo largo, cubrirlo con un paño húmedo, extenderlo con rodillo, rellenarlo, arrollarlo, envolverlo en celofán, refrigerarlo y cortarlo en rodajas delgadas. En otras palabras, describe casi todo el modo de preparación que hoy asociamos con los arrolladitos.

            Luego aparece la receta manuscrita de Delta Trens Alonso, fechada en Mérida, Yucatán, el 27 de junio de 1952, y titulada “Sándwiches arrollados”. También usa pan cortado a lo largo, relleno de puerco, jamón, queso, pimientos, pickles y jalapeños. Después, el pan se enrolla, se envuelve en papel parafinado o celofán, se refrigera y se rebana. Este dato muestra que la técnica ya circulaba en manuscritos yucatecos antes de que la memoria popular la asociara con una persona o una fecha precisa.

            A esa línea documental se suma la memoria local alrededor de don Petronilo Vázquez Madera, recordado por su relación con la elaboración de panes largos para sandwichones y arrolladitos, así como por la venta de estas preparaciones. Su caso no debe leerse como una prueba única de origen, sino como parte de la memoria viva de una técnica que ya circulaba en recetarios, manuscritos y cocinas familiares. La permanencia de sus descendientes en la preparación de panes cortados a lo largo, sin corteza, muestra cómo estas formas del pan Pullman siguieron presentes en la práctica yucateca.

Nombres, memoria y conclusión

(Betty Crocker’s, 1956).

            El nombre sandwichón también merece atención. Todavía no sabemos cuándo se impuso esa palabra, pero tiene sentido en el habla local. Conserva la raíz inglesa sandwich y le añade el aumentativo español -ón. Dicho de manera sencilla, sandwichón significa algo parecido a “gran sándwich”: una pieza grande, compartida y pensada para la fiesta.

            Por eso, más que buscar un inventor único, conviene mirar el proceso. Antes de llamarse sandwichón, ya existían recetas de sándwich de tres pisos, sándwich cake y sándwich con salsa de queso crema. Antes de que los arrolladitos quedaran fijados con ese nombre, ya había sándwiches serpentina y sándwiches arrollados. Yucatán no reprodujo mecánicamente un modelo extranjero: lo adaptó a sus ingredientes, a sus marcas, a sus mesas y a sus formas de celebrar.

            El sandwichón y los arrolladitos son, entonces, dos respuestas yucatecas al uso del pan de molde. El primero tomó la ruta de las capas, el relleno y la apariencia de pastel; los segundos, la del pan extendido, enrollado y cortado en rodajas. Son parientes, pero no son lo mismo.

            Hoy quizá aparecen menos que antes en algunas mesas, desplazados por otras comidas de fiesta venidas también de fuera, como los hot dogs, las hamburguesas y las pizzas. Aun así, no han desaparecido: se siguen preparando, vendiendo y compartiendo.

            Los descendientes de don Petronilo Vázquez Madera continúan ofreciendo panes cortados a lo largo, sin corteza, además de sandwichones y arrolladitos. Tal vez ahí está su fuerza: aunque cambien las modas, estos bocados siguen acompañando reuniones, fiestas infantiles, cumpleaños y meriendas, guardando en cada rebanada una memoria familiar de la cocina yucateca.

            Nota de agradecimiento: Agradezco a Leonor Silveira por facilitarme las recetas de su abuelita, Beatriz Montalvo y Cárdenas; y a las señoras Leticia Romero Osorio y Paloma Bello Paredes, por regalarme libros de recetas que fueron de muchísima ayuda para este trabajo.

Referencias

Asociación de Academias de la Lengua Española. (s. f.). Cake. En Diccionario de americanismos. Recuperado el 7 de julio de 2026, de https://www.asale.org/damer/cake

Click Americana. (2018, July 19). 20 frosted party sandwich loaf recipes to make… or avoid. https://clickamericana.com/topics/food-drink/20-frosted-party-sandwich-loaf-recipes-to-make-or-avoid

Cowles, F. A. (Comp.). (1936). 1001 Sandwiches. Boston: Little, Brown and Company. https://archive.org/details/1001sandwiches00cowl/page/230/mode/2up

Duncan, D. (1935, January 27). Breadless sandwich is latest innovation. The Washington Post, S6. https://archive.org/details/per_washington-post_1935-01-27_21409/page/n35/mode/2up

Hernández Fajardo, C. (s. f.). Cocina y repostería práctica (10.ª ed.). Imprenta “29 de junio”.

La Habra Star. (1964, July 1). Try frosted sandwich loaf when you want to entertain. California Digital Newspaper Collection. https://cdnc.ucr.edu/?a=d&d=LHS19640701.2.53

Montalvo y Cárdenas, B. (s. f.). Sándwich cake [Manuscrito no publicado]. Manuscritos de doña Beatriz Montalvo y Cárdenas.

Piña Glori, A. (Ed.). (1945). Nuevo manual de cocina yucateca (6.ª ed.). Fénix.

Real Academia Española. (s. f.). Aumentativo. En Diccionario de la lengua española. Recuperado el 7 de julio de 2026, de https://dle.rae.es/aumentativo

Real Academia Española. (s. f.). Sándwich. En Diccionario de la lengua española. Recuperado el 7 de julio de 2026, de https://dle.rae.es/s%C3%A1ndwich

Trens Alonso, D. (1952, 27 de junio). Sándwiches arrollados [Manuscrito no publicado]. Recetas manuscritas de Delta Trens Alonso.

Urzais de Bolio, G. (1955). Sándwich con salsa de queso crema. En Libro de cocina: Recetas de damas yucatecas. Bazar de Navidad. Mérida, Yucatán, México.

Fuentes de imágenes

Betty Crocker’s. (1950). Betty Crocker’s Picture Cook Book. McGraw Hill. Recuperado de https://archive.org/details/picturecookbook0000bett/page/400/mode/2up

Betty Crocker’s. (1956). Betty Crocker’s Picture Cook Book, revised and enlarged (2nd ed.). McGraw Hill. Recuperado de https://archive.org/details/bettycrockerspic0000bett/page/104/mode/2up

Deja un comentario

Botón volver arriba

Descubre más desde EstamosAquí MX

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo