
El Cementerio de Xoclán se convirtió este lunes 2 de noviembre en punto de encuentro para cientos de familias que acudieron a recordar a sus seres queridos durante la tradicional Misa de los Fieles Difuntos, celebrada con motivo del Día de Muertos.
La celebración religiosa fue encabezada por el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, quien presidió la eucaristía ante una notable presencia de feligreses que se dieron cita en el camposanto para elevar oraciones por quienes ya fallecieron.

La misa, programada para las 10 de la mañana, formó parte de las celebraciones religiosas organizadas en los principales cementerios de Mérida.
Entre flores, veladoras, fotografías y recuerdos, las familias acudieron no solamente para visitar las tumbas, sino también para participar en una celebración que para la Iglesia Católica representa un momento de oración y esperanza en la vida eterna.

En sus mensajes relacionados con esta celebración, el arzobispo ha subrayado que la conmemoración de los difuntos no debe reducirse a una tradición o a la colocación de ofrendas, sino que representa una oportunidad para recordar con amor a quienes se adelantaron en el camino y fortalecer los lazos familiares.
El año pasado, durante la misa en Xoclán, Rodríguez Vega destacó precisamente el valor de las tradiciones locales y señaló que prácticas como el Hanal Pixán y los altares de muertos son expresiones de recuerdo y amor hacia los seres queridos.

En una celebración anterior, también en Xoclán, el prelado llamó a mantener la paz y advirtió que la tranquilidad que actualmente se vive en Yucatán no debe darse por garantizada, pues requiere del trabajo constante de la sociedad.
La propia Arquidiócesis de Yucatán mantiene entre sus mensajes pastorales la importancia de acompañar a las familias ante la pérdida de un ser querido y vivir el duelo desde la fe y la esperanza.

La asistencia de feligreses volvió a demostrar la importancia que conserva esta celebración para las familias meridanas. En años anteriores, la misa de Xoclán ha congregado a miles de personas; en 2024 se reportó una asistencia superior a 5 mil personas.
Este año, además, el Ayuntamiento de Mérida esperaba una elevada afluencia a los cementerios durante el 1 y 2 de noviembre. De acuerdo con estimaciones municipales difundidas previamente, Xoclán es uno de los camposantos con mayor concurrencia y la misa encabezada por el arzobispo suele reunir entre 2 mil y 3 mil personas.
Así, entre oraciones, flores y recuerdos, cientos de familias volvieron a encontrarse en Xoclán para honrar a quienes ya no están físicamente, pero permanecen presentes en la memoria y el corazón de sus seres queridos.
