
Ladrones de autos que roban vehículos en Estados Unidos para posteriormente traerlos a México, donde son ofrecidos a compradores mexicanos, incluyendo operadores de los cárteles de las drogas, habrían encontrado un paraíso en estados como Sinaloa, Sonora, Jalisco y Baja California, según muestra una investigación de este semanario.
“No sólo los roban en Estados Unidos, también son autos que roban en México y aquí los doblan, es decir, los registran con información falsa pero en documentos oficiales, y queda asentada en el padrón del gobierno del estado, de tal manera que si los paran, muestran los documentos del vehículo como si fuera legal”, explicaron funcionarios que operan para el gobierno de Sinaloa.
Según la investigación, que incluyó acceso a grupos del crimen organizado que operan en Arizona, ex funcionarios, y personas que forman parte de los fraudes, la estrategia inicia cuando una persona quiere comprar un auto, y en su afán por no pagar el total del valor del vehículo, contacta a personas que venden autos robados, que le preguntan qué tipo de auto busca, y por una cuarta parte del valor total, cierran el trato.
Una vez que el “vendedor” de autos robados cierra el trato, lo que sigue es contactar a funcionarios de las Oficinas de Recaudación de gobierno del estado de Sinaloa, y ellos se encargan de buscar información de un auto similar al que busca el comprador, el cual debe coincidir con marca, modelo, año, y color, y mediante una placa de aluminio que ponen entre el parabrisas y otra en la puerta con el número de serie y de VIN, reimprimen la factura del vehículo.
“Lo que sigue es que el ‘dueño’, le saca tarjeta de circulación y placas, y el carro ‘queda doblado, o clonado, como también les dicen’. Los favoritos en Sinaloa para doblar son las camionetas 4×4, las Cherokees, 4Runner, Tacoma”, explicó el funcionario.
Según un reporte publicado recientemente por Los Ángeles Times, los ladrones roban principalmente camionetas utilitarias como Suburban, Ford Raptor, y Cadillac Escalade, que rentan con compañías especializadas, para posteriormente reportarlas como robadas.
Lo que sigue es que esos mismos vehículos son llevados a México, donde son usados por pistoleros como vehículos de ataque o para patrullar, y posteriormente les agregan blindaje y caballetes de acero para colocar armas de alto calibre.
De acuerdo al sargento Juvey Mejía, del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), California es el estado donde principalmente se cometen este tipo de robos en Estados Unidos, aunque también ocurre con gran frecuencia en estados como Arizona, Texas, que también hacen frontera con México.
“El Cártel de Sinaloa y Cártel de Jalisco los usan para atravesar terrenos complicados por donde mueven la droga en la franja fronteriza, pero también los usan para mover a sus pistoleros”, dijo el Sargento Mejía.
Un operador del Cártel de Sinaloa, que opera en Los Ángeles, explicó a este semanario que ellos roban todo tipo de vehículos, aunque no los usan para pelear contra otros cárteles ni para mover droga, sino los venden a gente que quiere traer un auto de lujo y no quiere pagar lo que cuesta.
“Nos han pedido Maserati, Corvets, Land Rovers, Porshes. Nosotros se los ponemos en México, ya con los papeles, tarjeta de circulación y placas, como si la persona lo hubiera sacado de la agencia, por ejemplo, si usted quiere un carro, y se quiere ahorrar una buena feria, nosotros le conseguimos el auto que quiera”, dijo.
Un comprador de autos clonados que reside en Culiacán, dijo que ellos los utilizan para la sierra de Sinaloa, donde difícilmente se instalan retenes para la localización de autos robados, sino que toda la gente tiene su auto “dobladito”, los que pueden ir a la ciudad, pero también los hay aquellos que no tienen placas ni ninguna documentación, y que por cuestiones de seguridad nunca llevan a Culiacán.
“La plebada si los usa para mañosear, pero esos son para la familia, para pasear. Los que usan como patrulla, esos los quitan aquí. Los jefes no se andan por las ramas para ir a Estados Unidos a robar un carro que van a meter a patrullar; esos los quitan aquí”, dijo un operador de una de las facciones que operan en Culiacán.
En el caso particular de Arizona, en 2025 se robaron 12 mil 686 vehículos, de los cuales 825 fueron recuperados en México, según el Departamento para Robo de Vehículos en Arizona. La mayoría de esos vehículos eran camionetas, siendo las Chevrolet Silverado las favoritas, mientras que autos robados en California que han sido recuperados en México, son casi 850, según reveló la Patrulla de Caminos de California.
Además de Sinaloa, otros estados como Jalisco, Baja California, y Michoacán también representan el paraíso para los compradores, debido a la supuesta corrupción que facilita que miles de autos se clonen cada año.
En México el problema de autos es peor que en Estados Unidos, pues según la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), se roban en promedio 156 autos al día, y sólo el 40 por ciento son recuperados.
El reporte destaca que del 53 al 58 por ciento de esos autos robados, se hace con lujo de violencia, y el estado con mayor incidencia de robos con violencia son Sinaloa, Jalisco, Sonora y Baja California.
En Sinaloa, en tanto, el número de robo de autos en el último año fue de 6 mil 810, según el portal de estadísticas de la Fiscalía General del Estado.
Clonación de autos: Negocio redondo y sin fin
• Selección del vehículo objetivo: El delincuente identifica un auto legal que coincida exactamente en marca, modelo, año y color con el vehículo que ha sido robado.
• Obtención de datos: A través de filtraciones ilegales, accesos no autorizados a registros vehiculares o mediante la observación directa, se obtienen los datos del vehículo legal, principalmente el número de placas y el VIN (Número de Identificación Vehicular).
• Alteración física: Se modifican los elementos de identificación del auto robado. Esto incluye la falsificación o el grabado del número VIN clonado en el chasis, las ventanas y las placas de especificaciones del motor, además de colocar placas de circulación duplicadas.
• Falsificación de documentos: Se generan copias falsas o se tramita ilegalmente documentación (como facturas, tarjetas de circulación y títulos de propiedad) utilizando los datos del vehículo original para que el auto robado pueda circular o ser vendido simulando total legalidad.
Documentos oficiales vacíos: Un funcionario de gobierno del estado da de alta placas y tarjeta de circulación, pero ya impresas que el sistema le da reversa y se borran los datos. El documento oficial se entrega para que el comprador del auto robado ponga el mismo los datos que desee.
Con información de Río Doce
