Vida Saludable

5 alimentos que ayudan a cuidar los huesos después de los 50 años y no son lácteos

Esta lista de alimentos para cuidar los huesos no sólo es rica en nutrientes sino también variada y combinable.

Las verduras de hoja oscuro son fundamentales para unos huesos sanos. Foto: Pexels

Ciudad de México, 1 de agosto (SinEmbargo).- Después de los 50 años, mantener huesos fuertes es clave para prevenir fracturas y osteoporosis. Más allá de la leche, existen otros alimentos con respaldo científico que aportan calcio, vitamina D, proteínas y otros nutrientes esenciales para la salud ósea.

El Instituto Linus Pauling de la Universidad Estatal de Oregon, que promueve la investigación sobre nutrición, metabolismo y exposición ambiental para ayudar a las personas a mantenerse más sanas a lo largo de su vida, tiene una serie de guías en las que específica cuáles alimentos son óptimos para cuidar los huesos después de los 50 años.

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La lista va desde pescados y verduras de hoja verde oscuro hasta lácteos fermentados que permiten a las personas no solamente tener una alimentación balanceada sino también variada.

Los 5 alimentos que tus huesos necesitan

El salmón está considerado como una fuente de nutrientes. Foto: Pexels

Antes de comenzar cualquier tipo de plan alimenticio es recomendable consultar primero con un especialista de la salud, principalmente cuando se llega a la tercera edad.

1. Salmón y otros pescados grasos

El salmón, especialmente enlatado con huesos, es una excelente fuente de calcio y vitamina D, dos nutrientes críticos para la densidad ósea. Según el Instituto Linus Pauling, el salmón aporta vitamina D, calcio, fósforo, magnesio y ácidos grasos omega-3, todos relevantes para la salud de los huesos.

Estudios científicos han demostrado que:

  • La vitamina D mejora la absorción intestinal de calcio, lo que ayuda a mantener niveles adecuados en sangre y a mineralizar el hueso.
  • Los ácidos grasos omega-3 pueden tener efectos antiinflamatorios que benefician el metabolismo óseo, especialmente en adultos mayores.

Otras opciones similares incluyen:

  • Sardinas enlatadas con huesos: aportan calcio y vitamina D en cantidades significativas.
  • Atún y caballa: también son fuentes de vitamina D y proteínas de alta calidad.

Incluir pescado graso al menos dos veces por semana es una recomendación habitual en guías de nutrición para adultos mayores.

2. Yogur y otros lácteos fermentados (además de la leche líquida)

El yogur se puede comer ya sea solo o acompañado. Foto: Pexels

Aunque la pregunta se centra en “además de la leche”, el yogur merece una mención separada por su perfil nutricional y su evidencia científica. El yogurt aporta:

  • Calcio en cantidades similares a la leche (alrededor de 300 mg por porción).
  • Proteínas de alta calidad, que ayudan a mantener la masa muscular y ósea.
  • Probióticos, que pueden influir en la absorción de nutrientes y en la salud intestinal, un aspecto cada vez más relacionado con la salud ósea.

Según el Instituto Linus Pauling, el yogur es uno de los “top 10 alimentos para la salud ósea” por su contenido de vitamina D, calcio, fósforo y potasio.

Revisiones sistemáticas sobre ingesta proteica y salud ósea en personas mayores concluyen que:

  • Una dieta con suficiente proteína (1,0–1,5 g/kg/día) se asocia con mejor densidad mineral ósea y menor riesgo de fractura de cadera.
  • Combinar fuentes de proteína (como el yogur) con alimentos ricos en calcio y vitamina D es una estrategia recomendada.

3. Verduras de hoja verde oscura (brócoli, col rizada, espinacas)

Las verduras de hoja verde son una fuente importante de calcio, vitamina K, magnesio y potasio, todos involucrados en la formación y mantenimiento del hueso.

El Instituto Linus Pauling destaca:

  • Brócoli: aporta vitaminas C y K, fósforo y potasio.
  • Col rizada (kale): contiene vitaminas A y C, calcio, fósforo, magnesio y potasio.

Estudios en nutrición para la salud ósea señalan que:

  • La vitamina K es necesaria para la activación de proteínas que fijan el calcio en el hueso.
  • El magnesio y el potasio ayudan a neutralizar la carga ácida de la dieta, lo que puede reducir la pérdida de calcio por la orina.

Aunque las espinacas tienen calcio, parte de este se une a oxalatos y se absorbe menos; por eso, se recomienda combinarlas con otras fuentes de calcio (lácteos, pescados, alimentos fortificados).

4. Legumbres y soja (tofu, frijoles de soya, garbanzos)

El garbanzo es rico en magnesio. Foto: Pexels

Las legumbres, en especial la soja y sus derivados (tofu, edamame), son alimentos clave para la salud ósea en adultos mayores.

Según guías de calcio y vitamina D:

  • El tofu (preparado con sales de calcio) puede aportar hasta 400 mg de calcio por media taza, dependiendo del tipo y la marca.
  • Los frijoles de soya (edamame) están en las listas de alimentos ricos en calcio recomendadas por instituciones de salud.
  • Garbanzos, frijoles y otras legumbres también aportan calcio, magnesio, fósforo y proteínas vegetales.

La evidencia científica indica que:

  • Una ingesta adecuada de proteínas, ya sean de origen animal o vegetal, se asocia con mejor salud ósea en adultos mayores.
  • Combinar legumbres con fuentes de vitamina D y calcio (pescado, lácteos, alimentos fortificados) mejora el aprovechamiento de estos nutrientes.

5. Frutos secos y semillas (almendras, nueces, semillas de girasol

La recomendación es comer nueces tres veces a la semana, pero siempre se debe consultar antes a su médico de confianza. Foto: Imagen ilustrativa realizada con IA para SinEmbargo

Las almendras, en particular, son uno de los frutos secos con mayor contenido de calcio, además de aportar magnesio, fósforo y potasio, minerales importantes para la estructura ósea.

El Instituto Linus Pauling incluye a las almendras en su lista de “top 10 alimentos para la salud ósea” por su contenido de:

  • Calcio
  • Fósforo
  • Magnesio
  • Potasio

Otras opciones recomendadas:

  • Nueces de Brasil y nueces comunes: aportan magnesio y grasas saludables.
  • Semillas de girasol y otras semillas: fuente de magnesio y fósforo.

Además, los frutos secos son una fuente de energía concentrada y proteínas, lo que ayuda a mantener la masa muscular, un factor protector contra caídas y fracturas en adultos mayores.

Recomendaciones prácticas

Para cuidar los huesos después de los 50, más allá de la leche, puedes:

  • Incluir pescados grasos (salmón, sardinas) al menos 2 veces por semana.
  • Consumir yogur u otros lácteos fermentados como fuente de calcio y proteína.
  • Añadir a diario verduras de hoja verde (brócoli, col rizada, espinacas).
  • Incorporar legumbres y tofu varias veces por semana.
  • Comer porciones moderadas de almendras y otros frutos secos como snack o complemento.

Estas recomendaciones están alineadas con la evidencia de instituciones como el Instituto Linus Pauling (Universidad Estatal de Oregon), guías de nutrición para adultos mayores y revisiones sistemáticas sobre dieta y salud ósea.

Sin Embargo

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