
Víctor Salas
La ruindad, la bajeza y la inmoralidad al actuar con mala intención son algunos de los conceptos que definen el término canalla. Cada uno de ellos parece encajar perfectamente en las palabras que Isabel Díaz Ayuso empleó al referirse a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y a los pueblos históricos de México durante su gira de mayo de 2026.
La joya de sus expresiones fue:
“México no existió hasta que llegaron los españoles”.
Voy a responderle con datos históricos.
Fue apenas entre 1492 y 1517 cuando Antonio de Nebrija publicó, respectivamente, la Gramática de la lengua castellana y las Reglas de ortografía en la lengua castellana. El primero de esos años coincide con la caída de Granada y con el viaje de Cristóbal Colón hacia las tierras que encontraría en su largo periplo.
Cuando Hernán Cortés llegó a Veracruz en 1519 y posteriormente a Tenochtitlan en 1521, en los territorios del otro lado del océano Atlántico ya existían civilizaciones plenamente desarrolladas, como la maya y la mexica.
Estas culturas poseían sistemas complejos para atender prácticamente todas las necesidades humanas. Sus conocimientos abarcaban desde la hidráulica hasta la astronomía. Mientras tanto, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón apenas consolidaban la unificación de los distintos reinos existentes en la península ibérica.
También dijo: “Quiéranse un poco más porque era otra civilización.”
Esas palabras tienen una fuerte dosis de menosprecio. Y me parece que la historia comparada puede ayudar un poco a la señora Isabel Díaz Ayuso a emplear el lenguaje correctamente en el discurso histórico.
Cuando en 1492, 1517, 1519 y 1521, los reyes de castilla y Aragón hacían esfuerzos por la unidad, los mayas y los mexicas ya tenían alfabeto y escrituras propias, desarrollo de la ciencias y las artes.
En Tenochtitlan la educación se impartía en los cuicacalis o casas el canto. El calmécac) era la escuela para hijos de los nobles (como la ibero para los hijos de los ricos actuales y el telpochcalli era la escuela popular donde se formaban los jóvenes en artes de guerra y también en danza y cantos ceremoniales.
¿Qué sucedía en los reinos existentes en la península ibérica?
Las escuelas parroquiales y catedralicias se encargaban de enseñar lectura, escritura, doctrina cristiana y algo de latín. Eran dirigidas por religiosos.
Las universidades como las de Salamanca y Alcalá, eran centros de estudios sobre todo para hombres de clases acomodadas. Impartían derecho, teología, medicina y artes. Paralela a esta educación, los hijos de nobles recibían formación privada con tutores y en contraste, la mayoría del pueblo aprendía trabajando con artesanos y gremios. Muchísima gente era analfabeta.
Los religiosos que vinieron en aquellos años no trajeron la civilización. En absoluto. Trajeron el cristianismo que buscaba aumentar la cantidad de creyentes y para que los nuevos alumnos aprendieran el habla nueva, lo hicieron con rezos, cantos, fechas de la liturgia y acontecimientos de la religión cristiana.
Vida espiritual, ciencia, gobierno, economía, comercio exterior, artes plásticas, muralistica, arte coreográfico, teatro y música, y otras grandes expresiones tuvieron las culturas existentes en estas tierras, antes de la llegada de los castellanos.
Por eso, negar la existencia histórica y cultural de los pueblos originarios de México no solo es una falsedad: es una canallada contra la memoria de las civilizaciones que dieron identidad a estas tierras mucho antes de la llegada de los conquistadores.



