



25 de noviembre/ Cancún, Q. Roo.- La jornada del 25 de noviembre en Quintana Roo se desarrolló con expresiones diferenciadas entre Chetumal, Cancún y Playa del Carmen. Mientras en la capital del estado colectivas decidieron no marchar, en Cancún se realizó una acción simbólica y en Playa del Carmen la movilización se concentró en el reclamo por los feminicidios y desapariciones de mujeres y niñas.
En Chetumal la organización Marea Verde Quintana Roo anunció su decisión de no salir a marchar, por primera vez, desde su fundación, precisamente como una forma de protesta.
En un posicionamiento desde sus redes sociales enunció que existe un proceso de apropiación discursiva del movimiento feminista por parte de instituciones estatales, específicamente desde el gobierno estatal.
En su opinión, la adopción del lema “Gobierno humanista con corazón feminista” ocurre sin que existan transformaciones estructurales en las instituciones ni cambios en las condiciones de vida de mujeres, adolescentes y niñas.
De acuerdo con la agrupación, esta apropiación del lenguaje opera como un mecanismo que neutraliza la crítica del movimiento y permite que autoridades se presenten como “aliadas” en un contexto donde persisten indicadores de violencia.
“Con nuestra postura, pretendemos efectuar una crítica a la simulación y la instrumentalización política ante la pretensión de cooptación de la agenda que solo es de las Colectivas Feministas (…) Al apropiarse del lenguaje y símbolos de la lucha, el gobierno busca desmantelar la capacidad de crítica radical del movimiento, presentándose como un aliado mientras mantiene la inercia de violencia e impunidad.
“El contraste entre el discurso y la realidad es evidente, ante las cifras del SESNSP. La marcha, en este contexto, corre el riesgo de ser utilizada por el gobierno para legitimar su retórica y desviar la atención de su inacción concreta, puesto que incluso pretendían marchar a nuestro lado”, señaló la organización.
Al recordar que en el estado continúa vigente la Declaratoria de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres, emitida en julio de 2017, Marea Verde señaló que aunque en esta ocasión optaron por no manifestarse, no renuncian a otras formas de protesta ni de vigilancia ciudadana.
Playa del Carmen: feminicidios, desapariciones y un pliego con 80 demandas
En Playa del Carmen, la organización “Siempre Unidas” y otras colectivas entregaron un pliego petitorio con 80 puntos dirigido a autoridades municipales y estatales.
Entre sus planteamientos presentaron datos sobre feminicidios en Quintana Roo: 53 en 2021, 52 en 2022, 63 en 2023 y 47 en 2024.
Indicaron que, aunque el número registrado en 2024 disminuyó respecto al año previo, este descenso no implica una reducción de la violencia, debido al incremento en las desapariciones de mujeres y niñas, lo cual vincularon con la trata de personas y la impunidad.
Del total de 47 feminicidios registrados en 2024, 13 ocurrieron en Playa del Carmen. Esto representa una tasa de 8.57 feminicidios por cada 100 mil mujeres, cifra que ubica al municipio entre los de mayor incidencia a nivel nacional.
En materia de desapariciones, las colectivas expusieron que permanecen sin resolver 21 casos de 2022, 19 de 2023, 36 de 2024 y 17 casos reportados entre enero y agosto de 2025.
Las colectivas consideraron que lo anterior es resultado de fallas en protocolos de actuación, obstáculos en las investigaciones y falta de perspectiva de género en las instituciones encargadas, aspectos que pidieron atender de manera inmediata.
Cancún: manifestación simbólica y exigencias al Estado
En Cancún, la protesta se realizó en un formato reducido. El contingente se reunió en la Glorieta del Ceviche, como se llama coloquialmente al Monumento de las Estrellas y los Caracoles y de ahí partió –entre consignas y pancartas– hacia el Palacio Municipal, donde se dio lectura a un pronunciamiento.
Previo a la caminata, una de las activistas reclamó la descoordinación del ayuntamiento, especialmente de la Dirección de Tránsito, notificada de la celebración de la marcha, pero sin mostrar disposición –en un principio– para los cortes viales.
Una vez en Plaza de la Reforma, el mensaje de las feministas se centró en exigir al Estado el cumplimiento de sus obligaciones en materia de protección a niñas, adolescentes y mujeres, así como garantizar acceso a la justicia.
Un par de jóvenes que dieron lectura al pronunciamiento, señalaron que Quintana Roo ocupa el primer lugar nacional en delitos sexuales, trata de personas y corrupción de menores.
Enfatizaron que estos indicadores reflejan pendientes estructurales en la atención a las violencias contra mujeres y niñas.
Afirmaron que por cada denuncia formalizada existen otros casos que no llegan a las instituciones por miedo, amenazas, impunidad o falta de respuesta y plantearon como demandas investigaciones diligentes, reducción de tiempos procesales, sanciones efectivas a agresores, mecanismos de protección, reparación del daño y garantías de no repetición.
También se abordó el concepto de “ternura radical”, descrito como una forma de resistencia y una práctica colectiva que sostiene los vínculos entre mujeres frente a la violencia, la desigualdad y la fragmentación social.



