James Comey, exdirector del FBI, se entregó a las autoridades tras ser imputado por una publicación en redes sociales considerada amenaza contra Donald Trump.
El exdirector del Buró Federal de Investigaciones (FBI), James Comey, se presentó voluntariamente el miércoles 29 de abril de 2026 ante las autoridades federales de Estados Unidos, tras una nueva imputación que reabre su disputa judicial con la administración del presidente Donald Trump.
Acompañado por su familia, acudió al tribunal federal de Alexandría, en el Distrito Este de Virginia, donde fue detenido brevemente antes de su primera comparecencia. La audiencia, según CNN, se resolvió en unos diez minutos y marcó el inicio formal del proceso en su contra.
La publicación que desató la acusación
Comey, crítico constante de Trump, enfrenta acusaciones de haber amenazado la vida del mandatario. El fiscal general interino, Todd Blanche, informó que la imputación se relaciona con una publicación en Instagram, ya eliminada, en la que aparecían los números “86 47” formados con conchas marinas. Trump interpretó el mensaje como una amenaza: “86” sería jerga para “matar” y “47” lo identificaría como el presidente número 47.
El exdirector del FBI rechazó las acusaciones y aseguró que se defenderá. “Ahora vuelven con una foto de conchas en Carolina del Norte de hace un año, y esto no terminará aquí”, dijo en un video difundido en redes sociales. “Sigo siendo inocente, no tengo miedo y confío en un poder judicial independiente”.

La fiscalía sostiene que la referencia “86 47” constituye una amenaza seria contra el presidente. Blanche detalló que Comey enfrenta dos cargos: uno por “emitir deliberadamente una amenaza de muerte” y otro por amenaza interestatal, cada uno con una posible condena de hasta diez años de prisión.
Comey explicó que la imagen fue tomada durante un paseo y que nunca pensó que los números pudieran asociarse con violencia. “Me opongo a la violencia en todas sus formas, por eso eliminé el mensaje”, afirmó.
La nueva acusación llega apenas tres días después de que un hombre fuera arrestado por intentar asesinar a Trump en una cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca.
En el pasado, Comey ya había enfrentado procesos judiciales. En septiembre fue acusado de mentir al Congreso, en lo que se interpretó como una represalia política. Sin embargo, la jueza Cameron Currie desestimó el caso al considerar ilegal el nombramiento de la fiscal que presentó los cargos.
Comey, de 65 años, fue designado director del FBI en 2013 por Barack Obama y destituido por Trump en 2017, en medio de la investigación sobre posibles vínculos de su campaña con Moscú.



