Bajo argumento de reserva territorial hoy son desarrollos urbanos como Caucel, Chuburná, Itzimná




La expropiación de tierras ejidales fue la base de la política urbana en Yucatán por muchos años y hoy son fraccionamientos en Caucel, Chuburná o Itzimná en Mérida o de uso industrial para maquiladoras, fábricas, etc.
«El 40 por ciento de la extensión urbana en Mérida hasta el 2010, se usó la expropiación y fue un mecanismo importante para el crecimiento urbano. La expropiación más importante en el Estado se dio en 1987, 1989, 2004 y 2009 que fue Caucel», explicó César Quintal, experto en urbanismo y diseño del hábitat, hoy maestro en la Universidad Rosario Castellanos.
Durante su conferencia «La huella de la expropiación en tierras ejidales» dimensionó que los antecedentes más amplios son que comenzó desde los alos 50 al 2017 en Yucatán.
De 1958 a 2017 se emitieron 218 decretos de expropiación y se ejecutaron 195 decretos por 17 mil 447.49 hectáreas a diferentes ejidos.
El 40 por ciento se expropiaron antes de la reforma agraria del 92 y el 60 por ciento después.
De los 712 ejidos de Yucatán, 102 ejidos han sido expropiados, los de mayor extensión son
Chuburná y Caucel.
Otro caso de mayor extensión es Kaua, que en 1998 expropió para el aeropuerto. Las expropiaciones son por reserva territorial, regularización, proyectos de infraestructura, equipamientos o usos industriales para maquiladoras, fábricas, granjas porcícolas, rastros municipales, tren Maya.
En Mérida han sido 64 decretos, el último en Caucel.
En total en Mérida se han expropiado 12 mil 280.09 hectáreas esto es el 70 por ciento del total del Estado.
Otros ejidos son Dzununcan, Mulsay, Susulá, Tixcacal Opichén o Sierra papacal que hoy está en conflicto por Tren Maya y San José Dzal o Dzibilchaltun o la Reserva de Cuxtal pero hay negativa de la comunidad.



