
Surgen en adolescentes y es la punta del iceberg de problemas profundos
Hablar de adicciones en las juventudes es ver la punta del problema y es necesario porque genera conciencia, rompe el estigma para pedir ayuda y permite a las familias prevenir, explicó Miguel Wilson Fernández, psicólogo especializado en terapia racional emotiva.
El experto participará en la plática «Hablemos de adicciones» que organiza la Comisión de Salud y Nutrición de la Comunidad Educativa Loyola y es abierta al público.
El objetivo es que las familias con infancias a partir de 9 años puedan acudir el próximo Martes 28 de Abril a las 7:30 am al centro educativo para conocer cómo detectar y prevenir a tiempo las adicciones en las infancias y juventudes, tanto en las bebidas alcohólicas, videojuegos, uso de vapeadores, pornografía y drogas.
«Las adicciones suelen ser la punta del iceberg: debajo hay ansiedad, depresión, trauma, vacío emocional o dificultades para relacionarse. Si no abrimos la conversación, sólo atendemos el síntoma, pero dejamos intacta la raíz. Vivimos en un contexto donde las adicciones ya no se limitan al alcohol o las drogas. Hoy hablamos también de adicción a la tecnología, al juego, al trabajo o incluso a relaciones dañinas. Es un fenómeno más amplio, silencioso y normalizado de lo que parece», explicó el experto.
Agregó que hablar de adicciones no es sólo hablar de sustancias, es hablar de personas, de historias y de dolor que muchas veces no se ve.
«Las adicciones suelen ser la punta del iceberg: debajo hay ansiedad, depresión, trauma, vacío emocional o dificultades para relacionarse. Si no abrimos la conversación, sólo atendemos el síntoma, pero dejamos intacta la raíz.
«Además, vivimos en un contexto donde las adicciones ya no se limitan al alcohol o las drogas. Hoy hablamos también de adicción a la tecnología, al juego, al trabajo o incluso a relaciones dañinas. Es un fenómeno más amplio, silencioso y normalizado de lo que parece».
Enfatizó que hablar de adicciones es importante porque rompe el estigma que impide a muchas personas pedir ayuda.
«Permite prevenir, no sólo intervenir cuando el problema ya está avanzado. Genera conciencia en familias, escuelas y comunidades. Nos invita a ver la adicción no como un “vicio”, sino como un problema de salud que requiere comprensión y tratamiento.
En el fondo, hablar de adicciones es hablar de salud mental, de vínculos y de cómo estamos aprendiendo —o no— a gestionar lo que sentimos. Porque cuando no sabemos qué hacer con el dolor, el dolor encuentra la forma de hacerse escuchar».
Y lo resumió como un tema que no es opcional, es urgente.
«Ya no se trata sólo de drogas o alcohol, sino de una crisis silenciosa que incluye tecnología, juego, relaciones y salud mental. Las adicciones están creciendo, pero lo más preocupante es que siguen ocultas detrás del estigma y la desinformación. No hablar de ellas cuesta caro: vidas, familias y futuro. Poner el tema sobre la mesa permite prevenir, detectar a tiempo y entender que la adicción no es un vicio, es una condición que necesita atención, empatía y tratamiento. Hoy más que nunca, hablar de adicciones es una forma de cuidar a la sociedad», dimensionó.
Tania Briceño Iribe, coordinadora de la Comisión de Salud y Nutrición de la Escuela, dimensionó que esta plática de «Hablemos de adicciones», surge de la necesidad de las familias por prevenir, ya que es sabido que las adolescencias son las más vulnerables y a las que les causa más daño, por estar en desarrollo.
De acuerdo con el Observatorio Mexicano de Salud Mental y Adicciones (OMSMA, 2024), obtenidos de personas con consumo de sustancias que solicitan tratamiento en el estado de Yucatán, las principales sustancias por las que se demandó atención en el 2023 fueron las metanfetaminas, el alcohol, la marihuana, y la cocaína. Mientras que las sustancias con las que se inició el consumo fueron alcohol, tabaco y marihuana.
El 46.4 por ciento refirió haber iniciado el consumo entre los 15 y 19 años. Las principales sustancias ilícitas de inicio reportadas fueron cannabis (66.3%), metanfetaminas (13.2%) y cocaína (clorhidrato, 8.7%). Mientras que, entre las sustancias a cuyo consumo las personas atribuyeron los mayores daños en la salud, en el bienestar personal y familiar o en el desempeño escolar, laboral o social (droga de mayor impacto) se señalaron: metanfetamina (30.8%), cannabis (25%)
EstamosAqui Mx ha informado que la Secretaría de Salud en el 2021, identificó al Estado de Yucatán como el único en la Península con indicador de consumo de metanfetaminas que coloquialmente las llaman: “Cristal”, “azul”, “hielo”, “anfeta”, “meta”, “ice”, “speed”, “crico”, que es droga que estimula, genera adicción, provoca euforia y que en Yucatán ha aumentado el servicio de salud por el daño que genera.
La plática se impartirá en Calle 35, #299A Sodzil Norte por 36 y 38 en la Comunidad educativa Loyola



