
Habitantes de la provincia de Ituri, en República Democrática del Congo, donde se encuentra el epicentro del brote de ébola, asaltaron un hospital exigiendo el cuerpo de un líder religioso fallecido a causa del virus, informaron ayer las autoridades.
“Un grupo de jóvenes atacó el hospital en cuatro ocasiones”, declaró a la AFP un funcionario del hospital.
“Querían recuperar el cuerpo de un pastor católico que había muerto de ébola”, explicó el funcionario, que pidió permanecer en el anonimato. La víctima era “muy conocida, un líder religioso de Mongbwalu”.
Los soldados intervinieron para dispersar a la multitud con disparos de advertencia.
El ébola es una enfermedad viral mortal que se transmite por contacto directo con fluidos corporales. Puede provocar hemorragias graves y fallo multiorgánico.
Los intentos por frenar la propagación dependen principalmente de las medidas de precaución y del rápido rastreo de contactos.
Pero en las zonas rurales de RDC, “los familiares se lanzan sobre los cuerpos, tocan los cadáveres y la ropa de los fallecidos mientras organizan rituales funerarios que reúnen a muchas personas”, explicó la semana pasada a la AFP Jean Marie Ezadri, líder de la sociedad civil en Ituri.
El centro médico de Mongbwalu no es el primero de esa provincia en ser atacado.
El jueves, varias personas incendiaron unas carpas utilizadas para a aislar a pacientes de ébola en el hospital de Rwampara, después de que se le prohibiera a la familia de un fallecido llevarse el cuerpo para enterrarlo, por el riesgo de contagio. © 2025 Imagen – Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos.
República Democrática del Congo se enfrenta a una epidemia de ébola “extremadamente grave y difícil”, alertó el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus.
“Estamos intensificando las operaciones con carácter de urgencia, pero por el momento la epidemia avanza más rápido que nosotros”, declaró el jefe de la OMS.
“Los países limítrofes con RDC están en riesgo especialmente alto y deberían actuar de inmediato”, advirtió.



