
17 de abril/ Cancún, Q. Roo.- El Consejo Coordinador Empresarial de Cozumel (CCE) se pronunció en torno a la suspensión de la Travesía Sagrada 2026, anunciada ayer por el Grupo Xcaret, y advirtió sobre las implicaciones que ello conlleva en la actividad turística, la participación comunitaria y la dinámica económica de la isla.
El organismo indicó que la cancelación del evento impacta un esquema que integra actividades culturales, sociales y económicas, ya que la travesía –consistente en el cruce marítimo de canoeras y canoeros desde el antiguo Puerto de Polé, ahora Parque Xcaret, hacia Cozumel para honrar a la diosa Ixchel– es una experiencia que genera flujo de visitantes, participación comunitaria y promoción del destino.
El evento representa para la isla la llegada de entre mil 500 y 2 mil visitantes adicionales por edición, con una derrama estimada superior a 20 millones de pesos, derivada de servicios como hospedaje, consumo en establecimientos y transporte.
Incluye la participación directa de más de 330 personas en el elenco comunitario, así como la intervención de proveedores, operadores turísticos y personal logístico.
Además, contribuye de manera directa a la promoción de la isla, al formar parte de contenidos audiovisuales, campañas turísticas nacionales e internacionales “sobre experiencias únicas que posicionan a Cozumel como un destino cultural, no solo de sol y playa, con un valor estimado en exposición mediática del evento de 1.5 millones de dólares”.
“Para Cozumel este tipo de eventos no son ajenos ni secundarios. Forman parte de un ecosistema turístico, cultural y social que genera oportunidades para prestadores de servicios, comunidades locales y sectores productivos que dependen directamente de la actividad turística”, se indicó.
El Consejo expresó que la suspensión envía señales de “incertidumbre”, que pueden impactar negativamente en la percepción del destino y en la planeación de inversiones.
“La cancelación de la travesia representa, por tanto, un impacto negativo no solo en términos económicos, sino también de proyección de la identidad cultural y turística de Cozumel”, se amplió, al aclarar que ello es tan importante como la protección del patrimonio cultural, misma que debe acompañarse de certeza jurídica, lineamientos definidos y mecanismos que permitan la continuidad de actividades relacionadas con la cultura y la economía regional.
Por separado, la Asociación Mexicana de Agencias de Turismo Receptivo (AMATUR) se sumó a la inquietud generada por resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación r(SCJN), relacionadas con el uso de elementos de la cultura maya, de acuerdo con la Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas, “que advierten al Grupo Xcaret sobre posibles infracciones al hacer uso de la simbollogía maya, de los íconos y elementos representativos de esta legendaria cultura”.
Este criterio, así como el haber ordenado que se revocase la suspensión definitiva previamente otorgada a Grupo Xcaret –alertó la asociación– “no solo es inadmisible y aberrante, sino que representa un enorme riesgo y amenaza para la industria turística en general”.
En el documento, la asociación también expuso que la ley referida carece de reglamento, lo que a su consideración, genera vacíos en su aplicación, lo cual permite interpretaciones en la implementación de la norma.
“No se trata de una afectación al Grupo Xcaret; se trata de un atentado a la promoción turística, toda vez que esta no se puede concebir sin el uso adecuado de nuestras tradiciones, nuestra cultura y nuestro legado ancestral.
“En México como en todo el mundo, el patrimonio cultural e histórico es motivo de promoción, pero es además uno de los factores más importantes en la motivación de los turistas para viajar a nuestro país”, se expuso, al señalar que la cultura maya es “un motivador fundamental” para las y los viajeros que se desplazan a México.
La AMATUR reprochó que la Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas, promulgada en 2022, “sin haber consultado a nadie, no solo está plagada de lagunas y de criterios que implican la interpretación caprichosa de la autoridad, sino que además carece de reglamento, una gravísima falta en que ha incurrido el Ejecutivo”.
“Resulta de enorme preocupación para la industria turística esta resolución de la Suprema Corte, ya que la palabra maya y muchos de los símbolos mayas están presentes en incontables empresas turísticas, no solo de Cancún, sino de todo Quintana Roo y de México”, manifestó el organismo.
La asociación se solidarizó con el Grupo Xcaret, al cual le reconoció la aportación a la promoción de los destinos turisticos y el fomento de la cultura y tradiciones de México, durante 30 años.



