La presión sobre el primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, aumentó este viernes (17.04.2026) con nuevos llamamientos a su dimisión, tras ser acusado de haber mentido al Parlamento a raíz de nuevas revelaciones sobre el proceso de nombramiento del exembajador en Estados Unidos, Peter Mandelson.
Starmer se encuentra en una posición embarazosa desde hace meses debido a su decisión de nombrar en Washington al exministro laborista Mandelson, antes de destituirlo en septiembre pasado, tras acusarlo de haber «mentido de manera reiterada» sobre sus vínculos con el fallecido criminal sexual estadounidense Jeffrey Epstein.
El diario The Guardian reveló la noche del jueves que el Ministerio de Relaciones Exteriores había habilitado a Mandelson para ese puesto en enero de 2025 pese a un dictamen desfavorable del organismo encargado de verificar sus antecedentes.
Tras esta información, Starmer destituyó el viernes al más alto funcionario al frente de los servicios diplomáticos, Olly Robbins, asesor del Foreign Office.
Responsables del Foreign Office decidieron ir «en contra de la recomendación» de ese organismo, confirmó un portavoz de Starmer, quien afirmó que ningún miembro del gobierno tenía conocimiento de estos elementos «antes del comienzo de la semana».
Con información de DW



