
Medios locales informaron que se escucharon varias detonaciones dentro del Senado coincidiendo con el intento de arresto del senador Ronald «Bato» dela Rosa, quien desde el lunes permanece atrincherado en el recinto tras la orden de captura emitida en su contra por la Corte Penal Internacional (CPI).
Dela Rosa, antiguo jefe de la Policía Nacional durante la campaña antidrogas de Duterte, actualmente detenido en La Haya a la espera de juicio, había instado horas antes a la ciudadanía a congregarse “frente al Senado” para impedir su detención.
Las autoridades dispusieron el desalojo de periodistas y empleados ubicados en el segundo piso del edificio, donde reporteros de medios como The Inquirer aseguraron haber escuchado al menos diez disparos. Hasta ahora no se ha confirmado quién los efectuó ni si hubo personas heridas.
“El Senado está bajo ataque. ¡Por favor, ayúdennos!”, escribió el propio Dela Rosa en su cuenta de Facebook.
Poco antes, las autoridades habían anunciado que se procedería al arresto “de una persona”, sin dar más detalles, mientras la situación del senador seguía siendo incierta. Testigos lo grabaron ingresando en un ascensor tras la orden de evacuar el segundo piso.
La prensa del archipiélago también reportó un fuerte despliegue policial en las inmediaciones de la cámara, con agentes controlando a simpatizantes de Duterte.
Durante la mañana, Dela Rosa rechazó la posibilidad de entregarse, argumentando que aún contaba con recursos legales: “Puedo permanecer aquí mientras siga siendo senador”, declaró tras pasar su segunda noche dentro del Senado, donde las detenciones requieren autorizaciones específicas.
El lunes, la CPI había hecho pública una orden de arresto, originalmente clasificada como secreta, contra Dela Rosa, señalado como presunto “coautor indirecto” de los crímenes cometidos en el marco de la guerra contra las drogas impulsada por Duterte.
Con información de Excélsior



