
Enseñar física nunca ha sido sencillo. Conceptos como fuerza, radiación, tensión superficial o leyes naturales importantes suelen percibirse como abstractos para algunos estudiantes interesados en las ciencias. Pero un profesor en México encontró la forma, poco convencional y altamente efectiva, para volverlos más accesibles: usa referencias de anime.
Oliver Castro Jiménez, docente de física, comenzó a llamar la atención en redes sociales luego de que en su cuenta oficial compartiera imágenes de sus pizarrones llenos de dibujos a mano para explicar distintos fenómenos científicos. Entre algunos de ellos se muestran personajes de One Piece, Pokémon y hasta de El castillo vagabundo de Studio Ghibli.
Una estrategia pedagógica real
A pesar de que esto puede parecer una forma creativa de llamar la atención, en realidad su enfoque tiene una lógica educativa muy clara: conectar conceptos abstractos con referencias que son familiares para los alumnos. Es decir, son herramientas visuales que representan conceptos complejos, pero de una manera más intuitiva.
Por años, especialistas han estado defendiendo que el aprendizaje mejora cuando los nuevos conocimientos se vinculan con elementos cercanos al entorno cultural de los alumnos. Ya lo advertía Gloria Ladson-Billings en su tesis de Pedagogía Culturalmente Relevante: para que el aprendizaje sea efectivo, debe existir una conexión entre lo nuevo y lo conocido, para una retención de información mucho más profunda y duradera.
En ese sentido, usar anime, videojuegos o cualquier otro objeto de la cultura pop en las aulas no solo se trata de una ocurrencia, sino de una manera de traducir contenidos complejos a un lenguaje más reconocible para las futuras generaciones de jóvenes.
Un estudio académico publicado en la Educational Psychology Review sobre la ciencia del aprendizaje señala que combinar explicaciones verbales con apoyos gráficos puede mejorar la comprensión y retención de información compleja, especialmente cuando se trata de temas técnicos o difíciles de manejar.
En un clip publicado por el mismo Oliver, puede verse cómo sus estudiantes responden y participan activamente en clase utilizando precisamente ese mismo lenguaje visual y referencial, con el que el profesor estructura sus explicaciones. La evidencia está ahí; todos responden de manera correcta a conceptos de la física.
Aunque se podría tratar de cómo hacer más divertidas las clases, una investigación en Behavioral Sciences ha encontrado que incorporar elementos de cultura pop en el aula puede mejorar la motivación. Además, puede aumentar la participación y hacer que los contenidos se perciban como más relevantes y accesibles para los estudiantes.



