
El cierre de la zona arqueológica de Chichén Itzá está generando severas afectaciones económicas en el municipio de Valladolid y en toda la región que depende de la actividad turística.
C.Alfonso Rivero Flores, presidente de la asociación de Prestadores de Servicios Turísticos y Empresarios del Centro Histórico de Valladolid (PRESEMTUR A.C.) informó que la ciudad recibe en promedio alrededor de 2,000 visitantes diurnos, quienes complementan su recorrido a Chichén Itzá con visitas a los atractivos turísticos, comercios y servicios locales. Sin embargo, la suspensión de actividades en la zona arqueológica ha provocado una significativa disminución en la llegada de turistas, impactando de manera directa a cientos de familias que dependen de esta actividad económica.
Entre los sectores más afectados se encuentran las tiendas de artesanías, restaurantes, guías de turistas, transportistas, hoteles , artesanos y numerosos pequeños negocios que integran la cadena de valor del turismo en Valladolid.
Dijo que acuerdo con representantes del sector, las pérdidas económicas acumuladas ascienden ya a miles de pesos, afectando el sustento de trabajadores y emprendedores locales que dependen del flujo constante de visitantes nacionales e internacionales.
Externó que ante esta situación, los prestadores de servicios turísticos le hacen un llamado respetuoso a las autoridades competentes para que, mediante el diálogo y con plena conciencia del impacto social y económico que enfrenta la región, se alcancen acuerdos que permitan la pronta reapertura de Chichén Itzá.
El turismo constituye uno de los principales motores económicos de Valladolid y de gran parte del oriente de Yucatán. Por ello, la reactivación de las actividades en este importante sitio arqueológico resulta fundamental para preservar los empleos, fortalecer la economía local y garantizar el bienestar de cientos de familias.



