

23 de abril/ Cancún, Q. Roo. – El sector hotelero, restaurantero y empresarial del Caribe Mexicano presentó el programa Caribe Circular, una alianza orientada a la industrialización del sargazo mediante un modelo de economía circular aplicado al turismo, con el objetivo de transformar este material en insumo para procesos industriales.
El anuncio se realizó en Cancún, donde se dio a conocer que la iniciativa integra a actores del sector privado y organismos del ámbito federal.
Entre los organismos participantes se encuentran el Consejo Hotelero del Caribe Mexicano, la Canirac, Inverotel, la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya, así como el Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentable (Imipas).
Estos organismos firmaron un manifiesto de adhesión y una declaración conjunta de compromiso.
El programa establece metas de incorporación progresiva de establecimientos para esta iniciativa.
Para 2026 se prevé la integración de más de 150 hoteles y 600 restaurantes, con la generación de 250 empleos directos y la valorización de 150 mil toneladas de sargazo.
Para 2028 se proyecta alcanzar la participación del 80 por ciento de los hoteles y el 50 por ciento de los restaurantes en Quintana Roo, con más de mil 180 hoteles y 5 mil 900 restaurantes integrados, la generación de 3 mil 500 empleos y la valorización de 2 millones de toneladas anuales.
La inversión estimada para el desarrollo del ecosistema industrial asociado al programa se ubica entre mil 100 y mil 350 millones de dólares, con financiamiento previsto a través de capital privado, banca multilateral y mecanismos de cooperación internacional.
“Hoy, en Cancún, dejamos de hablar del sargazo solo como problema y empezamos a hablar de él como materia prima. Caribe Circular no limpia playas: construye el mercado que hace rentable recolectar el sargazo en alta mar, antes de que alcance la costa”, dijo el director de la iniciativa The seas we love, Ignacio Muñoz.
El modelo propuesto modifica la cadena de gestión del sargazo al priorizar la generación de demanda industrial en seis líneas de aprovechamiento: Bioplásticos, biomateriales, bioagroinsumos, alginatos, bioenergía y biochar.
Posteriormente, se contempla el suministro mediante un esquema denominado Mercado de Valores del Sargazo y, con base en ello, el financiamiento de la recolección en el mar.
La operación de la alianza está a cargo de The Seas We Love Plataforma SargaTech, que articula la participación de sectores empresariales, autoridades federales, instancias marítimas y el sector industrial.
Con lo anterior, David Ortiz Mena, presidente de la Asociación de Hoteles de Tulum, consideró que el sector turístico del Caribe Mexicano «pasa de ser víctima del sargazo a ser actor económico de la solución”.
El programa incorpora un mecanismo denominado SargaTech Circular Procurement Program, mediante el cual los hoteles con frente de playa recolectan, pretratan y comercializan sargazo seco, además de adquirir productos elaborados con ese mismo material en un esquema de circuito cerrado.
Los hoteles sin acceso directo a playa, restaurantes y otros participantes se integran mediante la compra de bioproductos con trazabilidad.
El costo asociado al manejo del sargazo para el sector hotelero del Caribe Mexicano supera los 150 millones de dólares anuales, mientras que el mercado estimado para este esquema en Quintana Roo alcanza los 2 mil 460 millones de dólares anuales.
El vicepresidente ejecutivo de Inverotel, Toni Chaves fijó su respaldo a la iniciativa Caribe Circular porque plantea una solución ambiental real, viabilidad económica y trazabilidad y es verificable.
El programa se sustenta en instrumentos normativos federales publicados en el Diario Oficial de la Federación, entre ellos el Decreto de los Polos de Desarrollo de Economía Circular para el Bienestar del 4 de julio de 2025 y la Ley General de Economía Circular del 19 de enero de 2026.
Además, el Decreto de la Carta Nacional Pesquera del 6 de agosto de 2025, que incorpora al sargazo como recurso pesquero.



