



Un gran ejemplo es el de un conocido payaso (chupirul) que, junto con su familia, ha decidido actuar. En lugar de quejarse del ayuntamiento de Mérida por las inundaciones causadas por las lluvias, él y su hijo tomaron la iniciativa de limpiar el pozo pluvial más cercano a su casa. El payaso tomó una pala y una bolsa y se puso a trabajar.
Este hecho muestra que no solo debemos culpar a la autoridad municipal por los problemas de la ciudad. También los ciudadanos debemos hacer nuestra parte para mantener las calles de Mérida en buenas condiciones. Después de varios días de lluvia, las rejillas y pozos pluviales han colapsado debido a la basura que arrastra el agua. Esto impide que funcionen correctamente, aunque el ayuntamiento de la ciudad está trabajando para solucionar el problema lo más rápido posible.



