Los macroecosistemas son grandes extensiones de la corteza terrestre que ocupan diferentes nichos climáticos, altitudes y, por lo tanto, encontramos mucha diversidad de plantas y animales. No cambian mucho en el tiempo. Estos macroecosistemas contienen millones de microecosistemas, a veces debajo de una roca, arriba de un árbol, una charca, etc.
Los microecosistemas son espacios sumamente pequeños, donde las interacciones entre los seres vivos son muy importantes y, a su vez, con los recursos limitados del mismo. Estos espacios cambian constantemente, a veces en cuestión de minutos. En estos espacios, el equilibrio es muy importante.



Hay diferentes ejemplos de microecosistemas, por ejemplo, dentro de las hojas de las bromelias, debajo de una roca, en el envés de una hoja, en aguas sulfurosas de volcanes y artificialmente podría ser una pecera con plantas y animales.
Es importante cuidar estos espacios, porque muchas veces se dan endemismos de plantas o animales, debido a estas condiciones tan especiales y estos organismos pueden llegar a desaparecer y extinguirse.



