Opiniones

Mi diario y yo (37) / ¡Lotería!

Querido diario:

¿Crees en los milagros? Yo sí. Déjame contarte. El 27 y 29 de marzo de 2023 publiqué en https://estamosaqui.mx/ dos artículos sobre las loterías de cartones que se jugaban en Mérida y en otras poblaciones yucatecas a finales del Porfiriato. (1) Allí apunté, entre otras cosas, que no se parecían en nada a la lotería de Clemente Jacques que todos conocemos, pues se basaban en números y/o figuras de la baraja española que se extraían de un ánfora.

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A principios de este año, cuando buceé de nuevo en mis archivos, encontré otros documentos interesantes sobre este pasatiempo y me dije: los divulgaré a la primera oportunidad, pero antes debo encontrar más información que sea de interés para los potenciales lectores.

En internet me topé con algunos textos y videos que aludían a la presentación de un libro titulado ¡Lotería! Un mundo de imágenes. Las loterías de figuras en Campeche y México de José Enrique Ortiz Lanz (2), publicado por la LXIII Legislatura en 2017.

Rápidamente recurrí a las plataformas que venden libros, pero no había rastros de esta obra en su catálogo. Consulté otras especializadas y de nueva cuenta mi búsqueda resultó infructuosa. Lo primero que pensé es que como el libro había sido publicado por una instancia oficial seguramente la edición se embodegó y no circuló como se merecía, como ha ocurrido en tantas ocasiones en nuestro país.

Mi último recurso era preguntarles a mis cuates si tenían conocimiento de ese texto. Unos admitieron que no sabían de su existencia, otros, que sí conocían al autor pero que ignoraban que hubiera publicado algo sobre esta materia, etc. Cuando estaba a punto de agotarse mi lista de amigos bibliómanos apareció el nombre de Emiliano Canto Mayén. Luego de enviarle una foto de la portada de ¡Lotería!, el 20 de diciembre le escribí:

–Si sabes dónde puedo conseguir este libro, te lo agradeceré.

–Lo tengo en Campeche. Ya es tuyo, pero te lo traigo en febrero.

Sin reponerme del todo de la sorpresa, solo alcancé a escribir:

–Muchísimas gracias, muy amable.

Si Emiliano me hubiera visto en ese momento, seguro de que no me hubiera reconocido: mi rostro reflejaba estupor, felicidad y agradecimiento, todo junto, y quizá otras emociones. Si no fuera mesurado me habría puesto a saltar y gritar de contento, como lo ameritaba la ocasión, aunque corría el riesgo de que quien me viera haciendo machincuepas podría pensar lo peor. Pero de pronto mi gozo se fue al pozo: ¿Realmente Emiliano estaba consciente de lo que había escrito, no se habría equivocado?

El viernes 2 de enero, volvimos a entrar en contacto vía WhatsApp.

–Estimado Emiliano, buenos días y feliz año. Tienes algún amigo o conocido que pueda averiguar si aún se puede conseguir este libro [La verdadera historia de la “Belle Époque” de Dominique Kalifa] publicado por el Mora? Saludos cordiales.

–Hola, hola. Por supuesto que sí, podríamos pedírselo a Marisa [Pérez de Sarmiento], pues viene a fines de este mes. También quiero encargarle uno.

–Pues te lo agradecería, estimado Emiliano. Ya luego le pagaremos el importe o bien podemos hacer la transferencia a su cuenta. Aprovecho para recordarte el préstamo del libro de la lotería.

El sábado 3 de enero:

–Hola, hola mi estimado, no será préstamo sino obsequio. Disculpa la tardanza, he estado viendo lo de mi licencia y curso de manejo.

–No te preocupes, estimado Emiliano. Que superes el examen.

Entonces ya no abrigué ninguna duda y de nuevo me embargó un estado de gozo incontenible. Por fin, el 22 de enero, poco antes de la presentación del libro de Raúl J. Casares G. Cantón, en la que intervenimos como presentadores, Emiliano me entregó la esperada obra de Ortiz Lanz en una bolsa del INAH.

Lo primero que hice al día siguiente, apenas hubo suficiente claridad, fue ponerme a leer aquella joya bibliográfica. Página tras página experimentaba un placer morboso, no solo por la calidad del texto y la bibliografía, sino también por las bellas imágenes; por cierto, gran parte de la iconografía proviene de la colección particular del autor. Cuando iba en la página 49 le escribí a Emiliano:

–Muchas gracias de nuevo por el libro; es una delicia.

La obra de Ortiz Lanz consta de 14 capítulos, cada uno de los cuales lleva por título un pregón de la lotería campechana; es una enciclopedia en sí misma, revela la pasión y el amor del autor, así como su profundo conocimiento sobre el tema. Es invaluable para los que nos encanta todo lo relacionado con la cultura popular pero es una lástima que sea sumamente difícil de conseguir. ¿Por qué no se reimprime a la voz de ya?

Anteayer, luego de terminar de leer el libro, me comuniqué por teléfono con Emiliano para saber más sobre el autor e incluso le planteé la idea de entrevistarlo sobre la génesis de esta investigación notable, preguntarle qué experimentó a medida que encontraba documentos e imágenes que vinculan el juego de las loterías mexicanas de ayer y hoy con obras esotéricas europeas del siglo XV, como el tarot. ¡Sí, aunque usted no lo crea!

Ojalá pueda en el futuro cercano platicar con don José Enrique para expresarle personalmente mi reconocimiento por esta aportación relevante. Hasta la próxima.

P. D. En breve enviaré a Estamos aquí los documentos que encontré sobre la lotería en Yucatán, en cuya introducción aprovecharé algunos datos aportados por Ortiz Lanz, desde luego con el crédito correspondiente.

 Referencias

(1) https://estamosaqui.mx/loterias-de-cartones-y-otros-juegos-75/ y

(2) Ortiz Lanz, José Enrique. (2017). ¡Lotería! Un mundo de imágenes. Las loterías de figuras en Campeche y México. México: Cámara de Diputados LXIII Legislatura / Pámpano Servicios Editoriales, 336 pp.

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